Cuando Germán Noble -un manipulador y poderoso empresario- se percata de que sus hijos -Javi, Bárbara y Charlie- están tirando sus vidas por la borda, decide fingir la quiebra de su empresa para darles una lección, haciéndoles creer que todas sus propiedades fueron embargadas: los deja sin coches, celulares y tarjetas de crédito, los lleva a vivir a un vecindario pobre, los hace cortar contacto con todos sus amigos para salir adelante haciendo algo que ninguno de ellos hizo antes: trabajar.
Será ahí y bajo esas condiciones donde ellos aprenderán cuál es su valor sin un apellido, fortuna y posición social. Mientras que el propio Germán aprenderá una lección: su error no fue educar él a sus hijos, sino que prefirió ser empresario a ser papá.
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