El músico estadounidense Moby presentó en su natal Nueva York su desconocida faceta de fotógrafo con la muestra “Destroyed”, cuyas imágenes se reúnen también en un libro que saldrá a la venta la semana próxima junto a su nuevo álbum.
“He sido fotógrafo tanto tiempo como músico, durante 35 años, pero por alguna razón siempre he sido muy tímido con las fotos que hacía”, explicó Moby antes de la inauguración de la exposición que recoge algunas de sus instantáneas, todas tomadas durante la última gira del reconocido compositor de música electrónica.
“Destroyed” es el título de sus tres proyectos: la exposición y el libro, que recogen sus fotos, más un nuevo disco que presentará el próximo lunes.
Los contrastes de la vida nómada del músico, que se mueve a menudo entre aeropuertos y hoteles vacíos y estadios llenos de gente, impregnan sus melodías y son a la vez los protagonistas absolutos de las fotografías de Moby, que se pueden ver en la galería neoyorquina Clic hasta el 26 de junio.
El músico, cuyo nombre real es Richard Melville y tomó su alias artístico de la novela Moby Dick, escrita por su bisabuelo, comenzó a tomar fotografías a los diez años, cuando su tío le regaló una cámara Nikon F, con la que experimentó con diversos tipos de película que luego revelaba en un laboratorio casero.
Aunque más tarde se pasó a la inmediatez de la fotografía digital, el artista estadounidense cita entre sus fotógrafos favoritos a clásicos como André Kertész (1894-1985) y Dorothea Lange (1895-1965).
Además, el artista confiesa que se siente influenciado también por otros genios de la fotografía más reciente, como por ejemplo Hiroshi Fugimoto (1948).
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