El Telégrafo
Ecuador / Sábado, 30 de Agosto de 2025

La estampa de una mujer en imaginativo juego sexual con los tentáculos de un pulpo, o la de una pareja en pleno acto que muestra sin tapujos sus genitales al artista, ilustran una forma de arte singular en la historia cultural y social de Japón.

El arte del shunga, cultivado por los grandes maestros japoneses a lo largo de tres siglos, celebra el goce del sexo de una forma tan explícita, que la exposición que le dedica el Museo Británico de Londres permite el acceso a los menores de 16 años que vayan acompañados de un adulto.

La muestra, que despliega más de centenar y medio de grabados, pinturas e ilustraciones de libros, registra masiva concurrencia.