El Telégrafo
Ecuador / Domingo, 31 de Agosto de 2025

El árabe Karim Mazare, personaje incluido por Miguel Tanús en Chispazos, fue el inicio de Martín Calle en la televisión ecuatoriana, a sus 17 años y desde entonces no se ha alejado de la pantalla. Es cierto que ya ha revelado también una faceta de cantante en el programa matutino En Contacto, interpretando la salsa romántica ‘Te necesito’ y que en ocasiones especiales colabora con amigos y colegas artistas para ofrecer serenatas, pero sus inicios fueron a los 15 años en el teatro con Oswaldo Segura y el Grupo La Mueca, luego de terminar el curso -con una presentación en el Teatro Candilejas- en el entonces Instituto de Teatro y Televisión que mantenía ese colectivo. En SíTV se hizo un reconocido talento de pantalla como actor de los sketches que se incluían en Chispazos, su imitación de Roberto Bonafont en Sin Ánimo de Ofender y la caracterización de El Chino de Manzana 12 luego de que David Reinoso saliera del canal dejando ese personaje libre, para luego cimentarse como uno de los principales actores de televisión con las novelas El secreto de Toño Palomino y El exitoso Lcdo. Cardoso de Ecuavisa. También pasó por producciones menos llamativas para la audiencia como Los HP (Hijos de la Patria) y Lucho Libre, y obtuvo mucho reconocimiento por su participación en el elenco de Vivos con personajes como el juez de la Tremenda Corte, Pato, el Poeta Plumafón, Oswaldo-Felipe, el Pelado del Ocho, además de su participación en el elenco fundador de Puro Teatro de GamaTV hasta que lo dejó para ingresar a En Contacto y 3 Familias de Ecuavisa.

Martín Calle es un nombre en la televisión ecuatoriana y en múltiples ocasiones el sello de garantía de un producto televisivo. Su capacidad para la improvisación, la comedia, la parodia y en general la actuación teatral lo convierten en un devorador de cámaras. Es decir que para sus compañeros de elenco, con excepción de David Reinoso en Vivos, es difícil mantenerse a la par de su presencia escénica. Es reconocido por sus co estrellas por ser capaz de memorizarse todas sus escenas y lograr las que más sean necesarias en un día de grabaciones, por ello su trabajo con directores como Marcos Espín, Luis Aguirre, Jorge Douglas Toledo y Andrés Garzón es más sencillo y agradable. La sonrisa no se queda solo en cámara, Calle reconoció en una entrevista reciente en En Contacto que es capaz de reírse de todo, disfrutar de los momentos y de la vida en general.

El nombre está por todas partes y es importante reconocer que el hombre es un Martín Calle dedicado también a su familia, sus cinco hijos, su pareja, su abuela quien ya falleció. No se aleja de las tablas aunque se lo ve poco por las salas de teatro, está dedicado a 3 Familias y sus apariciones en En Contacto. Siempre se ha hecho tiempo para saludar a los admiradores y dar entrevistas muy sencillas y sin poses a los diferentes medios audiovisuales. Tal vez hay ya una saturación de Martín Calle, sin embargo considerando que pocos actores de la nueva generación han podido calar tan hondo con el público, es difícil que los canales de televisión paren esta tendencia.

Obreros del arte y del audiovisual hay muchos en el medio, pocos saben mantenerse con constancia como Martín Calle. Ya esto puede sonar a oda, y no es así es solo que a los vaivenes del rating y la tiranía de los presupuestos de producción, el nombre Calle dentro de los elencos siempre está presente. Es juguetón y dicharachero como pocos otros intérpretes logran serlo.

Antes trabajaba de todo, era el responsable de la limpieza en un bar propiedad de Amparo Guillén, mientras aún estudiaba teatro. En realidad hizo de todo y gracias a los directores entra y sale de los libretos cuando y como quiere para generar productos audiovisuales exitosos. A él le encanta parodiar, pero ante todo hacer y representar un personaje, que hasta ahora a los televidentes también les ha encantado.