Seis de cada diez adultos en Ecuador tienen sobrepreseo y obesidad

- 19 de julio de 2018 - 00:00

El Plan Nacional de Alimentación y Nutrición del Ministerio de Salud propone la correcta alimentación de la población desde la etapa neonatal hasta la edad adulta. Incluye realizar más de 3 horas de ejercicio a la semana.

Incrementar la actividad física diaria de las personas mayores de 20 años en más de tres horas a la semana y mejorar la ingesta de nutrientes es la base del Plan Nacional Intersectorial de Alimentación y Nutrición 2018-2025 que desarrolla el Ministerio de Salud (MSP).

La entidad identificó que seis de cada 10 ecuatorianos adultos tiene sobrepeso u obesidad.

Al respecto, la nutricionista Alegría Dávalos refiere que es necesaria una educación alimenticia en la familia. Esta debe empezar desde el infante, para que coma frutas y verduras con frecuencia y evitar que las mismas no sean de su agrado más adelante.

“A partir del primer año de vida el niño debe recibir alimentos variados, con predominio de calcio, que es vital para la formación de los huesos durante todo su crecimiento. Este micronutriente es más fácil de absorber para los pequeños en la leche y sus derivados”.

Otro mineral necesario es el hierro, cuya fuente de absorción principal es la carne y ayuda a la formación de tejidos musculares y sanguíneos.

“Ambos nutrientes son esenciales durante toda la etapa de crecimiento porque aseguran un desarrollo adecuado de la persona”, reitera Dávalos.

El plan nacional contempla cada una de las etapas de la vida, desde la concepción. Para eso se pretende incrementar el porcentaje de neonatos que reciben lactancia materna exclusiva, que actualmente se ubica en 50%, y elevarlo al menos al 65%.

“Los primeros 1.000 días de vida son fundamentales porque en este período se desarrolla el aspecto cognitivo que es vital para la inteligencia y posterior desarrollo del ser humano”, refiere Carlos Cisneros, subsecretario de Promoción de Salud.

Un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que la lactancia materna contribuye a un mejor desarrollo mental y cognitivo de los infantes hasta la edad adulta.

“El costo a nivel mundial de una menor capacidad cognitiva asociada a la falta de una ingesta adecuada de leche materna asciende a unos $ 300.000 millones al año”, precisa la OPS.

Las calorías son relativas
La nutrióloga Loly Robalino  dice que la alimentación no debe ser en función de las calorías, sino basada en las actividades diarias que realiza y en la contextura física.

“Un adolescente que practica regularmente algún deporte necesitará más alimentos y calorías que otro de su misma edad que tenga menos esfuerzo físico”.

Aclara que -independientemente de los factores externos de la persona- todas las dietas deben incluir alimentos de los distintos grupos como: carnes, carbohidratos, cereales, proteínas, verduras, frutas y grasas.

Señala que es contraproducente privarse de alguna de las cinco comidas, o consumir solo un grupo de alimentos como verduras.

“Si una persona se salta una comida se generan alteraciones metabólicas, que son más evidentes cuando  tiene sobrepeso y quiere eliminar la grasa acumulada”.

Nuevos hábitos de vida
En casos de obesidad, Robalino aconseja aminorar las porciones de alimentos y efectuar ejercicio mínimo 35 minutos diarios.

Al respecto, el deportólogo Óscar Concha reitera que la actividad física debe ser de baja intensidad y larga duración como una caminata, aeróbicos o un paseo en bicicleta que sobrepase los 35 minutos. Menciona que recién a partir de ese tiempo se quema la grasa excesiva.

“El ejercicio de frecuencia cardíaca baja es el tipo de actividad física que se recomienda para mantener un peso adecuado”.

Las expertas en nutrición concuerdan en la importancia de iniciar el día con un desayuno que contenga tres elementos básicos: cereal integral, lácteo y fruta.

Lo mejor es consumir la fruta entera que tiene cáscara porque ayuda a la digestión, pero en el caso de muchos niños en edad escolar, que salen apurados o no les gusta desayunar, es preferible la preparación de un batido con esos elementos y así podrán afrontar la jornada hasta la media mañana”, dice Dávalos.

En el almuerzo sugieren proteína baja en grasa como la pechuga de pollo en lugar de las carnes rojas, carbohidratos cocidos en lugar de fritos y siempre acompañados de ensalada.

“La mitad del plato fuerte debe ser ensalada, el 25% carbohidrato y el restante 25% proteína”.

No sugieren sopas porque en estas se concentran varias veces las grasas.

Tiempo para cambiar hábitos
La nutricionista Dávalos destaca que la época de vacaciones escolares es el tiempo ideal para lograr que niños y adolescentes adquieran mejores hábitos alimenticios.

“Sin la presión de la hora de despertarse, salir o hacer deberes. A los chicos se les puede ofrecer snacks saludables como los frutos secos o verduras que ya vienen listas para comer”.

La especialista expresa que muchas veces los estudiantes prefieren los snacks tradicionales (papas fritas, chifles u otros) porque no prueban alternativas; los padres juegan un papel fundamental porque realizan las compras.

“Son los adultos los encargados de dar el ejemplo de una alimentación sana y de preparar snacks saludables. No podemos esperar que si en casa hay productos altos en grasa, sal o azúcar, los chicos consuman algo distinto en sus colegios”, indica la doctora familiar Bethy Jácome.

La galena sugiere que solo  una vez a la semana se consuma ese tipo de productos, aunque reitera que lo ideal sería desecharlos totalmente.

“Si queremos papas fritas, por ejemplo, lo mejor es prepararlas en casa porque ahí sabemos la calidad y la cantidad de grasa utilizada en su elaboración”. (I)    

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: