Eduardo Khalife: "el 42% de noticias en Twiter sobre el covid-19 fueron generadas por robots"

- 05 de mayo de 2020 - 18:08
Foto: Referencial

La delegacion de Ecuador ante la Unesco presentó una denuncia el 16 de abril de 2020 por la proliferación de noticias falsas que circulan en redes sociales en medio de la emergencia sanitaria por la enfermedad covid-19; la cancillería indicó que el tema se discutió con la directora general de la organización Audrey Azoulay.

Al respecto el representante del Ecuador ante la UNESCO Eduardo Khalife converso con radio pública.

¿Cómo entender el daño que causan las informaciones falsas al país?

El Ecuador es cuidadoso del respeto a los Derechos Humanos y particularmente al de la información y la libertad de expresión pero ahora estamos bajo la amenaza creciente del uso indebido de los medios digitales y de las redes sociales, por esto a principios de abril la delegación permanente del Ecuador ante la UNESCO que presido, expresó a la directora general la preocupación del país sobre la proliferación de noticias falsas por internet y denunciamos también que el Ecuador estaba siendo víctima través de estos medios de campañas planificadas de desinformación para magnificar la crisis sanitaria, promover el pánico y finalmente favorecer la desestabilización.

Pero las personas usan también las redes sociales para comunicarse así como la prensa.

Esto de ninguna manera implica desconocer el derecho de los periodistas y los medios de comunicación a informar sobre la epidemia del coronavirus y tampoco el derecho de los ciudadanos a expresarse a través de las redes sociales, pero es un hecho que junto a la crisis sanitaria y a los estragos dolorosos de la epidemia el mundo entero, no sólo el Ecuador, está asistiendo a un fenómeno creciente de desinformación que el secretario del General de las Naciones Unidas Antonio Guterres ha llamado la peligrosa epidemia de la desinformación y que el presidente Lenín Moreno calificó hace un par de días como la pandemia de noticias falsas.

¿Qué tan grave es el problema?

La propia UNESCO en su informe de este año sobre el derecho a la información ha revelado que de los 178 millones de tweets enviados durante la pandemia del covid-19 el 42% fueron generados por robots es decir que tuvieron origen planificado no orgánico o espontáneo y luego fueron difundidos a través de algoritmos que buscan multiplicar e impactar las tendencias en las redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter.

Es un hecho aceptado entonces que la magnitud del desastre de la tragedia provocada por el covid-19, que además reveló la incapacidad de los sistemas de salud en todo el mundo, fue el resultado de dos factores: un virus altamente letal y una desinformación que terminó siendo tan letal como el virus.

La UNESCO señala que el 40% de informaciones fueron generadas por fuentes no confiables es decir desde sitios que difunden información no verificada o que intencionalmente publican los denominados bulos, por ejemplo, remedios milagrosos para curar el covid, teorías de conspiración, historias insólitas de que la enfermedad afecta a personas de determinada religión o posición social o incluso raza, versiones de que la enfermedad actuaba en asoción con el uso de la tecnología 5g, en resumen la desinformación es tan mortal como la enfermedad

¿Cómo atacar este problema entonces?

Es un fenómeno complejo, de hecho, la Unión Europea está postulando que hay que cambiar incluso el lenguaje, no solo hablar de noticias falsas sino de desinformación como fenómeno más complejo y esto se debe a que la divulgación de noticias falsas o informaciones sin pruebas o evidencias se valen de la verdad. 

Generalmente antes de leer o Escuchar una noticia falsa o un dato que acrecienta la desinformación quienes difunden esta noticia o esta versión hacen afirmaciones ciertas o aluden a verdades presuntamente indiscutibles esto lo hacen con el objeto de debilitar la capacidad de discernimiento de los consumidores de comunicación para cuestionar la veracidad de lo dicho.

Entonces, es un hecho muy importante elevar la capacidad de lectura de discernimiento, la conciencia crítica de los consumidores de comunicación para estar alertas, pues la desinformación busca engañar la buena fe del consumidor de comunicación

El ex secretario de comunicación Gabriel Arroba el 27 de marzo confirmó que las noticias falsas son originarias de México y Venezuela donde residen colaboradores del ex presidente Rafael Correa, ¿existe en el informe de la UNESCO referencia a esto?

La Unesco no dispone entre sus procedimientos hacer observaciones puntuales sobre denuncias específicas; el organimso escucha el parecer de los estados miembros y reúne a los países para promover un debate desde perspectivas múltiples.

Precisamente por ser un organismo que tiene una amplísima representación, el Ecuador cuando escribió la denuncia a su vez envío copia del contenido de esta misiva a la 192 delegaciones de países representados ante la Unesco y organismos observadores.

Entonces no hay una lupa que se coloca encima de una realidad específica y lo que hay que decir es que la motivación detrás de las noticias falsas y de la desinformación sistemática favorece a distinto tipos de intereses, no solo estamos hablando el interés político que podría ser el caso puntual del Ecuador y de otros países, también favorece intereses económicos de grupos religiosos. Detrás de esto puede en existir las más diversas motivaciones y esto ya es un convencimiento en la comunidad internacional qué sigue discutiendo sobre cuáles son los mecanismos que deben ser concertados entre las naciones para enfrentar esto que no es un problema de un país en particular sino del mundo contemporáneo.

Hay una propuesta en la Asamblea de Ecuador sobre regular las redes sociales para eliminar las noticias falsas ¿qué opina?

Yo no puedo hablar de ninguna manera a nombre de quienes han hecho este tipo de propuestas; lo que puedo decir es que el Ecuador es respetuoso de manera absoluta de la defensa de los derechos de expresión y el derecho a la información de los ciudadanos, en este sentido, hay que tener cuidado porque alguna de las propuestas que se analizan en el sentido de producir mecanismos de regulación en las redes sociales o el internet está muy cerca de afectar sus derechos, de manera no en función de curar la enfermedad se puede admitir un remedio que podría terminar con el principio mismo de la democracia y del ejercicio de los derechos de los ciudadanos

¿Cuál es el trabajo de los medios de comunicación antes de estas noticias falsas?

Son precisamente los medios de comunicación, el periodismo serio que con mayor capacidad, los que están llamados a enfrentar el tema de la desinformación, no sólo porque trabajan cotidianamente en función de ofrecer la mejor información, la más fidedigna, confirmada, contrastada, sino que al mismo tiempo son los idóneos para producir una pedagogía pública que permita a los ciudadanos convertirse en lectores críticos de las redes sociales y del internet y, a su vez, una fuente de auto cuidado frente a los intentos de engaño qué hay detrás de las informaciones que aparecen en las redes sociales.

En este sentido, tenemos que ser mejores lectores, usualmente leemos las redes sociales el titular o las primeras dos o tres líneas de una información y nos conformamos, asumimos que hemos leído una noticia, eso es muy peligroso porque solo la lectura integral de los textos puede darnos la capacidad de discernir si se trata de una información de calidad o carece de sustento. No olvidemos que todo lo que se afirma debe ser probado, debe existir evidencias para todo lo que se dice y si no existiese y se pasa al ejercicio de la opinión debe quedar muy claro quién emite la opinión, entonces creo que la lectura crítica es fundamental y los medios de comunicación son el mecanismo idóneo para producir la pedagogía pública que permita ejercitarla. (I)

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