“Cuando el oro se derrite puede ser moldeado y así mostrar belleza”

A los 17 años fue misionera; esa actividad le apasiona. Gracias a ello tiene buena relación con los jóvenes.
10 de diciembre de 2019 00:00

Margarita Guadalupe Quiñónez Macías, delegada del señor Obispo, da a conocer que es la primera vez que asume un cargo de gran magnitud. Ingresó a nuestra institución educativa el 1 de mayo de 2017.

Desde el momento en que aceptó el cargo, Margarita responde a grandes retos que se han presentado en la unidad educativa. Sus trabajos siempre han sido revivir la educación y el sentir de todos los jóvenes. Fue misionera desde los 17 años porque es algo que le gusta y apasiona.

La hermana manifiesta que el monseñor, para designar a las personas que ocuparán estos puestos, se basa más en la parte humana de las personas que en los títulos académicos y demás. “No debe ser una religión esquematizada, sino algo que nos haga felices”.

Como un gran ejemplo está el hermano Miguel Febres Cordero, quien desde temprana edad tuvo una gran vocación por ayudar al prójimo y fue asignado patrono de la educación católica. Así dio inicio a la celebración del maestro católico.

La hermana Margarita recalca que los jóvenes deben luchar por sus ideales y felicidad rompiendo toda barrera que se presente. (I)

U.E. Fiscomisional Juan XXIII
Quinindé (Esmeraldas)

Margarita Quiñónez. Delegada del señor Obispo.
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo
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