Los daños por el sol son mayores con la piel mojada

02 de noviembre de 2017 00:00

Evelyn La Rosa, de 28 años, tiene un traje de baño rojo debajo del short jean y la blusa. En su pequeño morral guardó la toalla, el maquillaje, la peinilla y otras prendas.

Sus acompañantes preguntan si llevó el protector solar. Ella responde que lo olvidó.

Este es un descuido frecuente y peligroso que cometen los viajeros que visitan los balnearios.

Según la dermatóloga Rosemary Márquez, del Hospital de los Ceibos  del IESS, de Guayaquil, en el país no hay una cultura de usar el bloqueador y las gafas para protegerse de los rayos solares.

Para ella, los viajeros pasan por alto las consecuencias de la radiación, la cual es de 2 tipos: aguda (quemaduras de primero y segundo grado) y efecto  a largo plazo (envejecimiento cutáneo).

La Chocolatera, reserva de Santa Elena, es uno de los sectores más visitados en el feriado. Los expertos recomiendan usar sombrero y gafas para evitar lesiones.

El dermatólogo Rodrigo Huacho, del Hospital Abel Gilbert Pontón de Guayaquil, explica que la piel se desgasta y con los años genera pérdida del brillo y resequedad.

En cambio, Alejandro Lalama, jefe de optometría de óptica Los Andes, comenta que las estructuras oculares absorben la radiación.

La que más se deterioran son el cristalino (lente dentro del ojo) y la retina (capta la luz). “Entre las enfermedades están la catarata y la degeneración macular”. Para evitar esto, Lalama aconseja usar gafas.

La prevención  

Márquez recomienda no estar bajo el intenso sol entre las 10:00 y 14:00, porque hay mayor radiación. Ella advierte que no basta con aplicar el protector solar una sola vez, sino de 3 a 4 veces.

Igualmente, Huacho aconseja que  los adultos no estén más allá de los 40 minutos y los niños 20.

Los daños en los ojos, según Lalama, pueden evitarse con gafas capaces de bloquear una longitud de 400 nanómetros. “Deben ser de 400 UV, que representa una protección del 100%”.

Él  advierte que el color no garantiza la protección. La conjuntivitis  es otro de los malestares que se presentan cuando hay descuido al mantener contacto con las impurezas. “Al salir del mar las personas deben lavarse con abundante agua la zona de los ojos”.

Los peligros del bronceado

Las atenciones sobre dermatología aumentan tras los feriados, según Huacho. El experto señala que los daños recurrentes son quemaduras de primer grado, las queratosis seborreica (afección que causa tumores no cancerosos similares a las verrugas en la piel) y las pecas.

Él advierte que es peligroso broncearse cuando la piel está mojada. “El sol al entrar en contacto con la dermis húmeda causa quemaduras”.

Márquez agrega que el uso de aceite de coco, gaseosas como bronceador provocará esta reacción.

Otro de los daños en la dermis que se presentan en consulta es la fitofotodermatosis (mancha rojiza que luego se torna color marrón) aparece cuando se consume limón. “En los paseos se acostumbra a comer ceviches y mariscos, y en ocasiones las personas no se lavan las manos. Los efectos se ven después de 48 horas”. (I)

Los dermatólogos aconsejan que la hora para tomar el sol es a las 08:00 y después de las 16:00. Entre las 10:00 y 14:00 la radiación es mayor.
Fotos: Miguel Castro / EL TELÉGRAFO
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