Los cursos vacacionales desarrollan habilidades y seguridad en los niños

Los psicólogos y terapistas recomiendan mantenerlos activos en el tiempo de ocio para estimular la motricidad y fortalecer los músculos. Ellos aconsejan a los padres dejar que sus hijos decidan la disciplina que practicarán.
27 de febrero de 2018 00:00

En la pizarra acrílica de un  salón de la Federación Deportiva Nacional del Ecuador (Fedenador) cuelga una tabla de ajedrez, cuyas piezas rojas y negras tienen imanes para hacer movimientos.

Darwin Chabla usa dicho material para enseñar esta disciplina, a siete niños y niñas, en el curso vacacional que inició el lunes 19 de febrero en Guayaquil.

Él explica la forma pedagógica para resolver problemas y envía tareas (colorear movimientos del rey o la reina).

Joseph, de seis años, analiza y responde que el peón captura de forma diagonal por derecha o izquierda. Lleva cinco días en clases y según su madre, Mildred Díaz,  él escogió el curso por encima de karate y fútbol. “Le gusta jugar con primos mayores”.

La psicóloga Suelyng Layman dice que cuando escogen la disciplina se comprometen. “Tienen todo el derecho de decidir porque ellos van a tomarla. Cuando los obligan entonces deja de ser un vacacional”.

Recomienda a los padres  visitar el lugar  y buscar el más acorde con las cualidades y capacidades de sus hijos. “Fijarse en que ofrezcan desarrollar la parte cognitiva y motricidad gruesa”.

Oferta de actividades
En Guayaquil, Fedenador tiene a 150 menores inscritos en siete disciplinas (fútbol, boxeo, ajedrez, karate, atletismo y sojukay).

Por otro lado, la Asociación Cultural Las Peñas y el Municipio de Guayaquil iniciarán el 10 de marzo, en la Casa del Artista Plástico, los cursos de pintura y escultura para menores de 7 a 17 años.

El Cabildo de Pasaje recibió a 850 niños en el vacacional de básquet, fútbol y patinaje.

El Ayuntamiento de Santo Domingo, en cambio, oferta  un vacacional  de natación, ajedrez, artes marciales, cheerleaders, boxeo, ciclismo, patines y patineta para 4.000 chicos.

Según el Ministerio de Educación, 946.838 menores de la Zona 8 (Guayaquil, Samborondón y Durán) culminaron las clases.

El psicólogo Jorge Escobar asegura que el  buen uso del tiempo fortalece sus destrezas y permite adquirir hábitos saludables.  “En el deporte el niño tiene aprendizaje reflexivo, de respeto y trabajo en equipo”.

Para  Layman así se evita el sedentarismo y potencia habilidades sociales y físicas.

Juan Sebastián Aguas, de seis años, quien está en Fedenador, en la mañana entrena fútbol y en la tarde boxeo. “Me gustan ambos”. Su padre Ricardo lo inscribió para mantenerlo activo.

La terapista ocupacional  de Sensory Kids, Deisy Suárez, explica que el grupo requiere correr y jugar. “Los sedentarios son más pasivos y cognitivamente lentos”.

Sarah Quimí, de siete y su hermano Israel, de tres acuden a un vacacional. Él aprende fútbol y ella atletismo. Su tío Franklin Quimí los apoya para que desarrollen sus habilidades. (I) et

Un taller inclusivo se efectuará en Guayaquil
 Los niños con discapacidades (autismo, asperger, parálisis cerebral infantil y síndrome de Down) empezarán un curso vacacional inclusivo desde el 5 de marzo.

Maritza Martínez, directora del Centro de Terapia el Baúl de Pinocho, contó que hasta el momento hay 14 inscritos.

“Es importante que realicen actividades recreacionales porque mejoran su autoestima  y seguridad con arterapia, hidroterapia, fútbol, karate y algo de cocina”.

Estas clases se desarrollarán en la sede campestre, en el km. 24,5 vía a la Costa (Guayaquil).

La terapista ocupacional Deisy Suárez advierte que cuando están sin hacer nada en el tiempo libre, por dos meses, pierden muchas habilidades que les ha costado años alcanzarla.

“Una de las prioridades es la ocupación y mantenerlos activos. Los padres deben saber que deben aprovechar ese lapso de ocio para estimular su sistema motor, porque cuando dejamos de hacerlo ellos entran en un estado pasivo y retroceden el avance que han tenido durante todo el año lectivo”.

El yoga infantil -añade- impulsa la coordinación, relajación y mejora la respiración de los menores de edad. (I)  

Madeline Pivaque, de cinco años, sigue las instrucciones del profesor Darwin Chabla, quien enseña ajedrez de forma pedagógica en Fedenador.
Foto: William Orellana / EL TELÉGRAFO
Lectura estimada:
Contiene: palabras

Contenido externo patrocinado