Llevar una vida acelerada afecta a la salud

Deténgase y respire. Vivir apresurado genera enfermedades. El estrés mal manejado causa más de una dolencia.
05 de noviembre de 2017 00:00
Las pausas activas no duran mucho tiempo, eliminan el estrés y dan energía y flexibilidad a las partes del cuerpo que se quedan quietas durante la jornada laboral.
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La salud mental y física es fundamental en la calidad de vida de las personas. Sin embargo, cuidarla es la última de las preocupaciones del día. Y es que el estilo de vida acelerado en el que se desarrollan la mayoría de individuos hace que el dolor del cuello, cabeza y espalda que les causa estrés no les interese.    

“Las personas se acostumbran al dolor, a que su calidad de vida no sea buena y a que su rendimiento diario no sea al 100%”, dice Janeth Barrionuevo, médica ocupacional de Bayer.

Llevar este estilo de vida hace que la salud poco a poco se deteriore. Aparecen diversos malestares como dolores en cuello, hombros, piernas, rodillas, entre otras partes del cuerpo a las cuales no se les da la importancia debida.    

Según Barrionuevo, lo que empezó con un dolor leve en el cuello, al no recibir tratamiento, puede convertirse en una contractura. A futuro, incluso, podría incapacitarlo para ejercer sus funciones. Lo que podía solucionarse al inicio de forma rápida, necesitará un tratamiento más largo e invasivo.

Crisis de ansiedad, empezar a inventarse enfermedades para no enfrentar el factor estresante, como ir al trabajo, e insomnio son otros síntomas que advierten que una persona está estresada.

Pero el estrés en sí no es malo, ayuda a las personas a reaccionar ante cambios inesperados en la rutina diaria, aunque su intensidad debe bajar cumplida la tarea. Barrionuevo explica que el estrés hace que el organismo secrete varias endorfinas que ayudan a que el individuo enfrente problemas de una forma más ágil. El problema aparece cuando no se sabe cómo manejarlo y se va acumulando.

Para aliviar los dolores musculares a causa de la jornada laboral, masajee los costados de la columna con los nudillos de la mano y pase las yemas de los dedos por su cráneo.  

La carga de estrés en una vida acelerada puede hacer que el individuo padezca del burn out o del síndrome del quemado,  que es cuando el cuerpo dice “ya no más”. Se caracteriza porque la persona sufre constantes crisis de angustia y ansiedad, no puede conciliar el sueño, se pone nerviosa o agresiva, y evita ir al trabajo por cualquier vía.

Pero Barrionuevo aclara que no hay un parámetro estándar de síntomas que pueda presentar una persona con este síndrome porque cada organismo reacciona de diferente forma.

Por ejemplo, a algunas les puede dar un surmenage, crisis que hace que la persona se desmaye porque sufre de una fatiga crónica.

Además de los malestares que podría generar el estrés que causa la apretada agenda del día a día, muchas personas padecen más afecciones por pasar sentadas frente a un computador muchas horas. 

Es conocido que estar en una misma postura mucho tiempo genera dolores en el cuerpo.

Según Barrionuevo, el 75% de estos malestares es lumbar y del 7 al 18% de la gente que los padece vive con dolor y nunca se hace tratar por un especialista.

La fisioterapeuta Melissa González, en el portal web Efisioterapia, explica algunas de las afecciones que causan permanecer en una misma posición por varias horas. En primer lugar pueden lesionarse las muñecas y los codos, sintiendo dolor, adormecimiento, debilidad muscular y hasta imposibilidad para realizar alguna actividad.

Una de las principales lesiones en este sector del cuerpo es el síndrome del túnel carpiano.

González explica que el nervio mediano, que lleva impulsos del cerebro a la mano, pasa por el túnel carpiano junto con los tendones que permiten cerrar la mano, y cuando hay una tensión los tendones se inflaman dentro del túnel, comprimiendo el nervio mediano.  Según la fisioterapista, otras afecciones muy comunes son las lesiones en la espalda. La columna se encuentra dividida en cervical, dorsal, lumbar, sacro y coxis; en cada zona se puede sentir malestar.

La lumbalgia es el dolor más común, se ubica en la parte baja de la espalda. Una mala postura al trabajar y dormir, levantar cosas muy pesadas, o alzarlas de forma inadecuada, causan esta dolencia.

Organización y planificación son la clave de Barrionuevo para evitar el estrés en un mundo moderno y acelerado.

Y para prever los dolores musculares causados por el estrés y por estar en una misma posición varias horas, el secreto está en las pausas activas.

“Las pausas consisten en dejar de hacer lo que se está haciendo y enfocarse en otra actividad, como hacer ejercicios, ir al baño o compartir una pequeña conversación con algún compañero”, comenta la médica ocupacional.

Agrega que con estas pausas, el cuerpo retoma energías porque se desconecta de la concentración al trabajo.

De acuerdo con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), las pausas activas sirven para mejorar el desempeño y la eficiencia en el trabajo y, además, previenen enfermedades ocupacionales y accidentes laborales.

Los ejercicios aconsejados por el organismo para estas pausas son de relajación muscular, acompañados de movimientos activos simples.

Su ejecución puede durar entre 7 y 10 minutos, en cada lapso de 3 o 4 horas de labores.

Barrionuevo recomienda que durante la jornada laboral se hagan pausas cada hora, dependiendo de la actividad que se realice, por ejemplo, si el trabajo no demanda mucho esfuerzo ni mucha concentración, las pausas pueden ser cada dos horas.

Estos paréntesis en el trabajo también son conocidos como gimnasia compensatoria -explica la entidad- y son una herramienta de la salud ocupacional para promover actividad física enfocada en mejorar movilidad articular, realizar estiramientos y ejercicios que propicien cambios de posición y disminución de cargas osteomusculares por mantenimiento de posiciones prolongadas y/o movimientos repetitivos durante la jornada laboral.

Y sus beneficios son amplios: disminuye el estrés, ayuda al funcionamiento del sistema cardiovascular y respiratorio, favorece el cambio de posturas y rutina, libera estrés articular y muscular, estimula y favorece la circulación, mejora la postura, favorece la autoestima y capacidad de concentración, motiva y mejora las relaciones interpersonales, promueve la integración social, disminuye el riesgo de enfermedad profesional y mejora el desempeño laboral.

Pero la vida acelerada y sin pausas también afecta la calidad de la alimentación.

Si no tiene tiempo, si está nerviosa o estresada, la persona deja de comer. Es cuando empiezan a aparecer problemas en la salud, pues aunque no se ingieran alimentos el estómago sigue trabajando. Por ejemplo, adolecen de gastritis o de úlceras estomacales.

“Hoy toda la gente anda apurada y si llevamos un estilo de vida acelerado la alimentación debe ser mucho más rica”, dice Xavier Jarrín, chef representante de Warenhaus.

Para gozar de buena salud, el Jarrín asegura que lo óptimo en la alimentación es realizar 5 comidas al día: desayuno, un refrigerio a media mañana, almuerzo, otro refrigerio a media tarde y la cena. Es fundamental que exista un equilibrio nutricional en cada comida principal, en la que se combine adecuadamente carbohidratos, proteínas y verduras. “Es importante alimentarse bien para gozar de buena salud. De no hacerlo podría haber decaimiento, baja de presión, cansancio por el mínimo esfuerzo físico, el cuerpo no va a funcionar bien ni va a rendir al 100% en cada actividad que haga”, dice el chef.

Jarrín destaca la importancia del desayuno para empezar el día. Además, es fundamental combinar la buena alimentación con el ejercicio diario.

Pausas activas con ejercicios sencillos

Durante las pausas relájese y sienta cómo los músculos trabajan. Respire profundamente, de manera lenta y rítmica.

Para relajar los tendones de las muñecas estire sus brazos hacia delante  y ubique las palmas de las manos en dirección al suelo; hale suavemente su mano derecha con la mano izquierda hacia arriba por unos segundos. Repita el ejercicio alternando cada mano.

También es bueno para relajar los músculos de las manos abrirlas y cerrarlas de forma repetitiva.

Flexione dedo por dedo, empezando por el meñique, hasta que quede totalmente cerrada la mano, formando un puño. Repita el ejercicio varias veces. 

Para estirar el dorso, los brazos y las muñecas, extienda sus brazos hacia arriba y tome sus manos, estírese lo más que pueda por unos 20 segundos.

Coloque su mano derecha detrás del cuello y con la mano izquierda, por encima de la cabeza, empuje su codo derecho hacia atrás.

Mantenga esta posición por 5 segundos, descanse y repítalo nuevamente.

De pie, con la espalda recta, levante su rodilla derecha como si fuera a tocar el pecho y abrácela con ambos brazos; manténgase así por 10 segundos y cambie de pierna.

Estiradas las manos hacia delante, entrelace los dedos con las palmas de las manos en dirección hacia al frente.

Empuje suavemente y sienta cómo los músculos de la espalda y brazos se estiran.

Con las manos entrelazadas tras la cabeza, lleve los codos hacia atrás, estirándolos.

Mantenga esa posición por 5 segundos, relájese y repita el ejercicio.

Para aliviar el dolor en la cervical entrelace las manos en la espalda baja, después ejerza presión hacia arriba por unos 10 segundos.

También es útil estirar los brazos hacia arriba y entrelazando las manos y los dedos trate de ponerlos en la punta de sus pies y mantenga esa posición por algunos segundos. Llevar la cabeza hacia atrás y sostenerla por 10 segundos ayuda a relajar los músculos del cuello. Repita el ejercicio cinco veces. Asimismo, por 15 segundos masajee los músculos posteriores del cuello ubicados en la región superior de la espalda.

Con la mano derecha tome la oreja izquierda y lleve su cabeza hacia el brazo derecho, haciendo poca presión durante 10 segundos. Repita el ejercicio hacia el otro lado.

Para aliviar el malestar en los hombros, coloque sus manos sobre ellos y dibuje 5 círculos grandes hacia atrás y 5 círculos hacia delante.

Con los brazos estirados hacia abajo y relajados en cada lado, eleve ambos hombros, tratando de tocar las orejas; sosténgalos arriba por algunos segundos y relájese. Repita el ejercicio algunas veces.

Para relajar los músculos de los ojos, deje de ver la pantalla y observe un punto fijo; pestañee varias veces seguidas hasta que los ojos se humedezcan.

Tape sus ojos con las palmas de las manos, después de haberlas frotado, haciendo un arco para que los ojos sientan calor y posteriormente alivio.

Asimismo, mueva suavemente los ojos tapados hacia la derecha y manténgalos ahí por 6 segundos.

Luego vuelva al centro. Haga lo mismo hacia la izquierda, hacia arriba y hacia abajo. Repita el ejercicio 3 veces. También es muy útil realizar movimientos circulares lentos. (I)

Datos

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

La OMS define a la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera; además, es capaz de hacer una contribución a su comunidad. (I)