Ley protege a minorías de discriminación mediática

01 de julio de 2013 00:00

Dentro de los 117 artículos que conforman la actual Ley Orgánica de Comunicación existen varios apartados que de una y otra forma buscan defender el derecho de las personas a ser respetadas por los demás, independiente de qué país provengan, de qué color es su piel y cuál sea su orientación sexual o religión, entre otros.

Los enunciados en mención son el artículo 10, incisos b y c, el 37, y el 61 y 62 de esta Ley Orgánica de Comunicación, los cuales poco a poco tienen eco en los distintos grupos en los que hay mayor incidencia. 

“Todo tipo de expresión y trato discriminatorio está prohibido estrictamente desde el 2008, en la Constitución, donde se estipula que los delitos de odio serían sancionados por la ley, y ratificado por el Código Penal”, manifestó Lía Burbano, presidenta de la Asociación Lésbica Mujer y Mujer.

Ese es el antecedente que, según Burbano, se conecta con la Ley de  Comunicación, y que logra que se reivindiquen todos los derechos de las consideradas minorías pero que son -desde su punto de vista- sectores históricamente olvidados.

“Tenemos enormes expectativas. Esta ley permitirá actuar de forma más rápida en un centenar de casos de discriminación y burlas hacia nuestra realidad, especialmente en programas radiales”, expresó la titular de la agrupación lésbica.

Burbano explicó que en muchos espacios televisivos de farándula, y en las radios, se utilizan términos inapropiados o imitan de forma burlona y ofensiva no solo a las personas de la comunidad gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersex (GLBTI), sino a todos los que pertenezcan a un grupo minoritario, porque se supone que “eso es lo que vende”.

“Esta ley dará el marco legal para que nuestras organizaciones tengan acceso a los medios de comunicación para hacer conocer los derechos que pedimos. Es una oportunidad para que toda la sociedad crezca, tanto los miembros del GLBTI, como la ciudadanía porque recibirán información más veraz y objetiva”, dijo Burbano.

Asimismo, Diane Rodríguez, presidenta de la Asociación Silueta X, resaltó que con la nueva normativa, los medios y las distintas organizaciones GLBTI podrán mantener un mejor diálogo y hasta es posible, si las empresas de comunicación desean, ser capacitados acerca de los diversos temas de diversidad sexual.

Así como Burbano y Rodríguez, la postura de “una mejor relación entre los medios y las distintas minorías”, es la que comparte Carolina Reasco, vicepresidenta de la Asociación Juvenil Afroecuatoriana Malcom X (Ajamx).

“Ser afrodescendiente es objeto de burla aquí en el país, por lo que es beneficioso que ahora sí nos traten como personas y  no como juguetes de los demás”, indicó la representante de la organización.
“Familia”, “primo”, “vea”, “Negra, que estás buena para los riñones”, imitaciones al acento de este grupo étnico, y demás comentarios ofensivos son los que, a criterio de Reasco, se repiten en la televisión local, especialmente en programas que presentan acciones humorísticas.

“Además de ser respetados, podremos dar a conocer en los medios más sobre nuestra cultura y ancestros afros como Alonso Illescas, María Chiquinquirá, Martina Carillo, Martin Luther King, entre otros. Eso incluso ya debería publicarse en los libros de enseñanza de historia del Ecuador”, expresó la vicepresidente de Ajamx. 

La lideresa de la organización que agrupa a adultos mayores, niños desde los 2 años, y a cerca de 25 jóvenes, destacó que con la nueva Ley de Comunicación podrán demostrar a todos los ciudadanos su realidad, de dónde vienen y hacia dónde se enfocan. “No solo servimos para bailar, cocinar o jugar fútbol. Queremos demostrar que estamos capacitados para ejercer cualquier oficio o puesto de trabajo”.

Compartir y comunicarse

Las personas con capacidades especiales también se ven representadas de forma favorable en esta normativa.

“Es una gran ventaja para toda la sociedad y, específicamente, para los grupos vulnerables como las personas con capacidades especiales, para que se detengan las ‘bromas’ hacia ellos y la sociedad se vuelva más tolerante, ya que el respeto hacia el otro se ha perdido en estos tiempos”, expresó Scarlet Pazmiño, comunicadora social e instructora de danza de personas con discapacidad auditiva en la Escuela de Audición y Lenguaje.

Pazmiño mencionó que realmente habrá un cambio de mentalidad en las personas si los diversos medios de comunicación (televisión, radio, prensa escrita  e Internet) dejan atrás los estereotipos que han denigrado por mucho tiempo a las personas que padecen de alguna discapacidad.

“Los niños, adolescentes y jóvenes son los que tienen más contacto con los medios masivos y absorben sus contenidos. Esto influye, aparte de lo que les enseñan en sus hogares o en los planteles educativos. Todo lo que captan se traduce en cómo deben tratar a los demás”, dijo la instructora.

Pazmiño indicó que lo que indica la Ley de Comunicación sobre las acciones para facilitar el acceso a las tecnologías de la información  a las personas con capacidades especiales (como la utilización de subtítulos en los canales de televisión para quienes padezcan de una afección auditiva) son algunas de las formas en que  los medios masivos pueden incluir a las personas con capacidades especiales.

“Un individuo no vidente bien puede desempeñarse en una estación de radio o en espacios de opinión en la televisión, o personas sordas pueden destacarse en medios impresos, blogs o páginas de Internet, donde puedan resaltar en áreas distintas a la de su discapacidad”, comentó Pazmiño.

La periodista, quien trabaja en el área artística con estudiantes sordos de entre 7 y 14 años, adolescentes, universitarios  y adultos mayores, resaltó que lo único que todos los grupos vulnerables considerados minorías desean   que no los  dejen  a un lado  los mismos medios masivos. “Cuando un comunicador los visita y los filman se emocionan, tratan de hablarles con su lenguaje de señas. Su único deseo es poder compartir lo que son y comunicarse”.

En la historia, los grupos de poder   han dado poco espacio a las minorías

“Desde el punto de vista de las minorías y de los grupos étnicos, esta nueva normativa evidencia los derechos que permanentemente han sido vulnerados mediantes distintas expresiones que traen consigo pensamientos incorrectos”, manifestó el sociólogo Galo Cervantes.

El catedrático de la Universidad de Guayaquil precisó que el problema fundamental de los sistemas comunicacionales en   Ecuador es porque no han estado controlados de forma adecuada.

“Tanto las empresas públicas como privadas tienen derecho a dar información a la colectividad. Sin embargo, en muchas ocasiones han habido excesos de algunos  para emitir una información o criterio, debe tener sustentación para evitar perjudicar a terceros, eso incluye a las minorías”, dijo Cervantes.

El sociólogo expresó que en la historia de este país los grupos de poder, que son los que han controlado la información, le han dado poco espacio a las minorías a las que   considera que    son   mayoría de los sectores populares.

“Los grupos sociales han estado huérfanos de opinar debidamente porque toda la información ha estado controlada. Ahora, con este instrumento legal que aunque pueda tener errores, en su esencia, ayuda a los grupos vulnerables que por generaciones no han tenido cabida en los medios comunicacionales”, sostuvo el experto.

El especialista opinó que en el caso de los programas humorísticos de la televisión o radiales que utilizan la parodia y la sátira a costa de alguien que es negro, padezca de una discapacidad o tenga cierta orientación sexual, deben ser controlados para fortalecer la no discriminación de las minorías.

“El nuevo reglamento permitirá que los niños y adolescentes crezcan con una mentalidad más abierta, respetuosa y tolerante con estos grupos”, indicó.La Ley Orgánica de Comunicación fue aprobada por la mayoría de la Asamblea Nacional, el 14 de junio de este año,  y entró en vigencia el pasado   25 de junio.

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