20 islas flotantes recuperarán el Estero Salado

- 27 de febrero de 2020 - 00:00
Más de 10 especies de aves y diversidad de peces habitan en el ramal. La tecnología ha permitido mejorar la calidad del agua al reducir los coliformes fecales. Los moradores volvieron a bañarse y hoy hasta practican la pesca.
Foto: José Morán / El Telégrafo

La tecnología, que simula un humedal, fue implementada en el ramal del Palanqueado. Se replicará en el tramo C y a la altura de Guayarte para descontaminar el agua.

Las aves revolotean y luego posan sus patas sobre las delgadas ramas de mangle que sobresalen en el centro del estero Palanqueado, en las calles I entre 14 y 15 del Sur de Guayaquil.

La especies hunden sus cabezas en el agua en busca de alimentos. Hay más de 10 especies de aves migratorias que se ven atraídas por este ecosistema en recuperación. En el lugar ya no se observan montañas de basura acumulada, ni se perciben desagradables y putrefactos olores.

Hace dos años José García, coordinador del barrio Renacer, volvió a disfrutar de un chapuzón como cuando tenía siete años. “Hay días en el que el agua se ve cristalina. La descontaminación es enorme”, asegura este morador que aprovecha para capturar jaibas, mejillones y peces.

Son los resultados de la descontaminación que han dejado las 15 islas flotantes. La tecnología para mejorar la calidad de agua que simula un efecto de “humedal” fue instalada desde 2017 en el ramal del estero Palanqueado.

Desde entonces hay una mejora en la calidad del agua y se redujeron las coliformes totales y fecales. Precisamente el impacto que generó el proyecto piloto permitirá que se instale en otros ramales contaminados del estero.

La Subsecretaría de Gestión Marino y Costera del Ministerio del Ambiente, a través del Proyecto de Recuperación de las Áreas Protegidas de la ciudad de Guayaquil: Estero Salado e Isla Santay (Presis), estima implementar aproximadamente 20 islas flotantes. Se considera colocar alrededor de 400 plantas.

La Reserva de Producción de Fauna Manglares el Salado tiene una extensión de 15.535.56 hectáreas y cuenta con 18 ramales.

Los lugares escogidos para implementar el proyecto a mediados del presente año fueron el tramo C de la Reserva de Producción de Fauna Manglares el Salado y a la altura de Guayarte.

El ministro de Ambiente, Raúl Ledesma, aseguró hace unos días en un programa radial, que a la altura de Guayarte hay desfogues de agua que no se conoce si son aguas servidas. “Vamos a empezar a recuperar esa zona del estero y el ecosistema de Guayaquil”.

La investigadora y docente de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), Paola Calle, asegura que la instalación de nuevas islas flotantes acompañado de la reforestación de mangle permitirá recuperar el estuario.

Explica que el mangle es un remediador natural y restaurador del ecosistema. “Si creamos más zonas donde podemos recuperar el mangle estos podrán retener muchos contaminantes. Los mangles son pulmones del planeta”.

La experta sugiere que Ambiente trabaje junto con las universidades, “el estero es un verdadero laboratorio pero ha sido convertido en un basurero”.

Justamente #EsteroVivo, que es parte de la Plataforma #6D, busca durante el año 2020, continuar con la siembra de 5.000 árboles de mangle. A la iniciativa se han unido universidades públicas, privadas y empresas.

Recientemente 400 estudiantes de la Universidad de Guayaquil y de otros centros superiores participaron en actividades de limpieza, siembra de mangle y concurso de afiches en las riberas del Estero Salado dentro de la institución.

Para este 2020 el Ministerio de Ambiente prevé la ejecución de proyectos de fitorremediación, oxigenación, control de desechos sólidos, planes de reforestación y educación ambiental.

Xavier Salgado, director de la Organización Medio Ambiente Sustentable, participó  junto con el ministro Ledesma en un recorrido  por el estero Mogollón a quien presentó una propuesta de hacer educación ambiental en territorio en sectores que están contaminados como: (La Chala, Mogollón, Las Ranas y en la Playita del Guasmo, Miami Beach, El Cóndor). El proyecto arrancará en las próximas semanas.

“Queremos frenar las descargas domésticas y que dejen de arrojar basura, que es la principal contaminación”.

Además propone hacer arte ecológico, reciclaje, emprendimiento ambiental y que los jóvenes siembren manglar en el estero en sectores donde no está esta especie. “Las islas flotantes han resultado beneficiosas para el estero por ello hay que replicarlas e implementarlas en otras zonas”. (I)

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