Ideas de docentes para transformar la educación fueron premiadas

- 03 de mayo de 2018 - 00:00

Por décimo año consecutivo, el Concurso Nacional de Excelencia Educativa premió al mejor proyecto ecuatoriano e iberoamericano de enseñanza. Los ganadores recibieron viajes al exterior y un incentivo de $ 15.000.

Jorge Albuja, docente guayaquileño, fue el ganador nacional del X Concurso Nacional y V Iberoamericano de Excelencia Educativa, organizado por la fundación Fidal.

El profesor, que imparte clases en el Colegio Americano del Puerto principal, presentó el proyecto denominado Mudic (Museo de la Diversidad Cultural) con el que ganó el galardón, $ 10.000 y un viaje a Dubai para asistir a la ceremonia del Premio Mundial del Maestro.

El proyecto nació en 2012 y busca registrar y difundir diversas expresiones culturales de estudiantes, profesores y padres de familia de la sección secundaria de ese centro educativo.

El profesor guayaquileño, Jorge Albuja, celebra el primer lugar del premio a la Excelencia Educativa realizado en el Centro de Exposiciones Quito. Foto: cortesía

El Mudic revaloriza los saberes no formales y pone en discusión la situación sociocultural de los menores extranjeros y de otras provincias que residen en Guayaquil.

Albuja agregó que se trabaja en la preservación del patrimonio cultural inmaterial, el concepto de ciudadanía global e interculturalidad.

En la ceremonia también se entregaron reconocimientos a la poetisa y periodista Rosa Amelia Alvarado Roca, Rubén Darío Álvarez y la abogada Isabel Robalino.

Igualmente al médico, poeta y escritor argentino Ernesto Kahan, premio Nobel de la Paz en 1985 y a Noelia Garella, primera persona con síndrome de Down que trabaja como maestra preescolar en Argentina.

El proyecto educativo con el que el docente colombiano Esteban Pérez alcanzó el reconocimiento a la excelencia educativa a nivel de Iberoamérica se basa en el acoso escolar.  Su idea busca el mejoramiento de la convivencia en las aulas mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

“Yo iba con todo. Con mucha pasión y amor por lo que hago, pero me preparé para la entrevista con el jurado. Leí mucho, me apoyé en Enrique Chaux, quien ha escrito de las aulas de paz en Colombia”, indicó el docente cucuteño.

Pérez llegó a Quito para la premiación. Antes de que se inicie la ceremonia comentó que imparte clases a los últimos años de bachillerato de la Unidad Educativa Rafael Uribe Uribe.

Esteban Pérez León se llevó el primer lugar a nivel iberoamericano con su proyecto +Cómics+Paz implementado hace cinco años. Foto: Jhon Guevara / EL TELÉGRAFO

La iniciativa nació al ver los niveles alarmantes de bullying en su colegio, en su ciudad y en su país.

El maestro compitió con  dos de los mejores docentes de la región: Wemerson Nogueira, de Brasil e Inés Bulacio, de Argentina.

Aseguró que su participación en el certamen fue una de las experiencias más enriquecedoras que ha vivido, porque pudo compartir con excelentes profesionales y participar en talleres de formación docente.

El futuro de +Cómics +Paz es vincular a más chicos en la lucha contra el bullying.

 Angélica Núñez imparte clases de Matemática e Informática a los estudiantes de los tres últimos años de bachillerato de la Unidad Educativa Fiscal Jacinto Jijón y Caamaño, ubicada en el sector de Sangolquí en las afueras de Quito.

La profesora Angélica Núñez, de la Unidad Educativa Jacinto Jijón, presentó un proyecto de pizarras digitales hechas con materiales reciclados. Foto: Jhon Guevara / EL TELÉGRAFO

La propuesta de la docente fue la construcción e implementación de pizarras digitales interactivas portátiles de bajo costo utilizando un marcador infrarrojo y materiales reciclados como recursos didácticos dentro del aula.

Su idea nació por la necesidad de que sus estudiantes, “de bajos recursos” accedan a la tecnología.  En el  establecimiento en el que enseña existen laboratorios de computación con 20 máquinas.

En cada curso hay entre 40 y 50 estudiantes, por lo que los chicos deben compartir los computadores y otras veces no pueden participar al 100% en las clases.

Frente a esa realidad, Núñez investigó y se propuso construir, con sus alumnos,  una pizarra interactiva.

Para cumplir su objetivo utilizaron el control del Nintendo Wii, valorado en cerca de $ 30. Ese control cuenta con una cámara infrarroja que detecta los movimientos.

Sus estudiantes, sobre la base de sus conocimientos de electrónica básica, aprendieron a desarrollar los marcadores que hoy por hoy se usan en esa institución educativa.

“Muchos de mis alumnos nunca habían visto una pizarra inteligente. Esta herramienta tecnológica les permite captar de mejor forma los conocimientos”. (I)  

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