Fumigar las calles con químicos es ineficaz

- 11 de junio de 2020 - 00:00
En en Centro Histórico, delegados del Municipio de Quito realizan fumigaciones para evitar la propagación de covid-19 entre los habitantes.
Jhon Guevara / ET

La OMS alertó que esos productos afectan la salud y que el covid-19 es susceptible a los desinfectantes, pero si se aplican con ayuda de una toalla.

Una de las medidas que implementaron los municipios para combatir el covid-19 fue rociar las calles con amonio cuaternario. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció falta de efectividad en esta práctica.

Según un documento elaborado por el organismo, el covid-19 sí es susceptible a los desinfectantes, pero la eliminación será efectiva si se los aplica directamente sobre la superficie con un trapo o una toalla. Por el contrario, rociar los productos vía fumigación tiene nulos resultados.

Explica que “no se recomienda el rociado o la fumigación de espacios exteriores, como calles o mercados, para matar al virus causante de covid-19 u otros patógenos, pues la acción del desinfectante se ve anulada por la suciedad, que alojan las calles o veredas de las ciudades”.

Ni siquiera en ausencia de materias orgánicas es poco probable que el rociado químico cubra correctamente todas las superficies durante el tiempo de contacto necesario para desactivar a los agentes patógenos, asegura la OMS.

Carlos Barba, docente Investigador de Bioquímica de la Universidad de Las Américas (UDLA), recordó que la manera en la que se transmite el virus es por las gotículas cuando una persona habla, tose o estornuda.

"El virus requiere de una cantidad mínima de agua para poder mantenerse infectivo. Por lo general, las calles están expuestas a la radiación solar y, por tanto, la evaporación de la capa de agua, se pierde”.

Incluso, destacó que la radiación ultravioleta se usa como método de desinfección y, puesto que en Ecuador es alta, no tiene sentido rociar las calles.

En su informe, la OMS detalla que las calles y las veredas “no son consideradas como reservorios de infección de covid-19”. Por tanto, rociar desinfectante, incluso en el exterior, puede ser peligroso para la salud humana.

Instituciones y empresas también optaron por implementar cabinas de desinfección. Esto implica que una persona, individualmente, ingrese a la cabina y, por medio de mangueras de fumigación, sean rociadas con desinfectante para eliminar el virus de la ropa.

La idea fue alertada por la OMS que explicó que “en ningún caso se recomienda rociar a personas con desinfectante (...): podría ser física y psicológicamente peligroso y no reduciría la capacidad de una persona infectada de propagar el virus a través de gotículas o por contacto”.

La OMS recordó que pulverizar cloro u otros productos químicos tóxicos en personas puede causar irritación en los ojos y piel, broncoespasmos y tener efectos de tipo gastrointestinal.

Lo mismo opina Barba, quien detalló que los túneles de desinfección no funcionan porque el virus está dentro de las personas. “Si se rocía con un montón de químicos, lo que hace es irritar las mucosas, ojos, piel, pero también tener efectos más severos, como náuseas o vómitos”.

Así mismo, la fumigación dentro de los edificios es ineficaz, si no se la aplica directamente con una toalla. Por lo tanto, la OMS no recomienda el rociado sistemático de desinfectante en espacios cerrados.

En Ecuador, el amonio cuaternario es el químico más usado para el control de transmisión del virus. Pero también existe el uso de compuestos con hipoclorito, alcoholes, glutaraldehido y peróxido de hidrógeno, entre otros.

Según la información emitida por algunos estudios, el virus de covid-19 puede permanecer incluso por varios días en distintos tipos de superficie. Pero la OMS resaltó que los datos sobre la duración no dejan de ser teóricos, pues se registraron en condiciones experimentales. (I)

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