El embarazo adolescente impacta en la economía de las mujeres y el Estado

- 16 de octubre de 2020 - 22:56
El Telégrafo

Las niñas y adolescentes que quedan embarazadas no solo tienen repercusiones directas en el desarrollo de su vida personal, escolar y en el ámbito psicológico.

En el 2004 la Encuesta Demográfica y de Salud Materna e Infantil señaló que el 13.3 por ciento de las adolescentes entre los 15 y 19 años de edad ya había sido madre, para el 2012, esa cifra aumentó al 18.3 por ciento. Ocho de cada 100 niñas menores de 14 años quedaron embarazadas de personas mayores a los 30 años y de ellas, siete producto de la violencia sexual; según datos de la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Con el paso de los años la problemática se mantiene.

Frente a esto, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), con el apoyo técnico del Ministerio de Salud Pública, realizaron un estudio para conocer el impacto socioeconómico directo del embarazo adolescente para las mujeres y para el Estado ecuatoriano.

Las niñas y adolescentes que quedan embarazadas no solo tienen repercusiones directas en el desarrollo de su vida personal, escolar y en el ámbito psicológico; también hay un impacto en su economía, en la de sus familias y en la del país.

Markus Behrend, representante de UNFPA, señaló “en América Latina y el Caribe la tasa de fecundidad adolescente ocupa el segundo lugar a nivel mundial, cuando se contrasta esto con el ingreso per cápita se evidencia un grave problema para el desarrollo de la región”.

Precisamente el estudio realizado, y disponible en la página web de Unicef Ecuador, pone en evidencia los impactos económicos de embarazo adolescente y la maternidad temprana en el país en cinco ámbitos: nivel educativo, participación laboral, ingresos laborales, impactos fiscales y costos de salud. “Los índices regionales de embarazo adolescente demuestran que esta problemática no solo es un fenómeno relacionado con la pobreza y la exclusión social, sino también con la inequidad de ingresos” explicó Behrend en la presentación del estudio.

https://www.unicef.org/ecuador/informes/consecuencias-socioecon%C3%B3micas-del-embarazo-en-la-adolescencia-en-ecuador

No prevenir embarazos adolescentes le cuesta al Ecuador aproximadamente 270 millones de dólares. En este costo están considerados varios elementos: la inactividad laboral, el desempleo y la brecha entre las mujeres que se quedaron embarazadas cuando eran adolescentes y las que tuvieron hijos en su edad adulta. Además, según la investigación, el Estado deja de percibir 9,6 millones de dólares en ingresos tributarios.

Además, el Estado debe cubrir la atención médica del embarazo, parto y puerperio de las niñas y adolescentes, un rubro que supera los 83 millones de dólares. A esto se suma la pérdida social o productiva por la mortalidad materna en adolescentes: datos del Ministerio de Salud Pública del 2018, señalan que del total de muertes maternas en el Ecuador, el 19 por ciento corresponde a niñas y adolescentes entre 10 y 19 años de edad.

Y hay más, según el Ministerio de Educación cada año, aproximadamente, 6 mil niñas abandonan sus estudios por estar embarazadas. Vicente Taiano, Ministro de Inclusión Económica y Social y presidente del Comité Intersectorial de Prevención del Embarazo Adolescente, señaló que la maternidad temprana es un problema latente en el país y que este estudio “evidencia el impacto económico para el Ecuador por una falta histórica de inversión adecuada y las graves vulneraciones para niñas y adolescentes”. (I) 

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