Los diablos trascienden los mitos y relatos de la cultura ecuatoriana

- 04 de septiembre de 2019 - 00:00
Delegaciones de cinco grupos desfilaron el último viernes por las calles de Quito con música, danzas y ritmos tradicionales que deleitaron a la ciudadanía.
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La costumbre, que nació en la época de la colonia y que aún perdura, está matizada con los cuentos populares y leyendas acerca del personaje. Este año las comparsas se presentaron en el III Encuentro Nacional Etnográfico.

Una de las caras más fascinantes de la cultura mitológica ecuatoriana es la del diablo.

Los Diablos de Píllaro, Hojalata, Aya Uma, Alangasí y Cantuña pregonan anualmente las leyendas que rodean al pintoresco personaje nacional.

Según los cuentos populares, este llega a la tierra y busca a las personas que han cometido los más oscuros pecados para llevarlos al inframundo.

Desde lo mítico, también representa el símbolo del miedo, para cuidar la moral de los habitantes de la capital. Para otros, también es diablo bueno.

“Los diablos aparecen en nuestras comunidades como símbolo de protesta hacia la dominación española durante la colonia. En otros casos aparecen como compañía del Divino Niño en sus pases en Riobamba. Los Diablos en Alangasí, en cambio, aparecieron como una forma de educar a las personas, a portarse bien”, explicó la directora del Museo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), Patricia Noriega.

Los ciudadanos y turistas se unieron al desfile de los diablos en la capital,  organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

Este proceso cultural respondió a las representaciones simbólicas de las diversas nacionalidades de Ecuador, manifestó la gestora cultural.

“La receptividad es enorme, es uno de los eventos que la Casa de la Cultura Ecuatoriana desarrolla y que se ha convertido en emblemático (…) a los quiteños les gusta mucho, es desmitificar esta creencia de que el diablo es malo”, expresó Noriega.

Otras manifestaciones
Los Diablos de Hojalata son los personajes tradicionales de Riobamba (Chimborazo). En la parroquia de Cacha, ellos bailan cada 6 de enero con caretas de hojalata, zapatos de charol, camisa blanca y corbata en honor a los trabajadores que habitan en la zona. 

Por otro lado, en la cosmovisión andina, el Aya Uma (“aya” fuerza, “uma” líder en quichua) es considerado un líder diablo superdotado, guerrero y que posee toda la energía vital de la naturaleza.

“Nuestro grupo cuenta en la actualidad con 13 personas y representa a todas las leyendas que se encuentran en la Iglesia de San Francisco de Quito. El colectivo inició sus actividades en el año 2012”, comentó Sara Espín, representante de los Diablos de Cantuña (Quito).

En cambio, los diablos del colectivo “Relatos de Curupí” ofrecen rutas turísticas en el Centro Histórico de la capital y contribuyen con las actividades de los estudiantes de turismo por medio de sus exposiciones artísticas.

Desde el 2009, los Diablos del cantón Píllaro (provincia de Tungurahua) fueron declarados como  Patrimonio Intangible del Ecuador. (I)

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