La colaboración en casa se fomenta a temprana edad

Los niños aprenden por imitación a ser responsables.
15 de octubre de 2019 19:05

Ana es una adolescente de 14 años de edad. Ella deja los recipientes y fundas de comida vacíos en el carro de sus padres, la maleta tirada en el mueble, las medias sucias en la mesa (donde come) y no le agrada bañarse.

Su habitación -compara su hermana- parece que sufrió una “explosión” o un “atentado terrorista”, pues hay ropa usada y dispersa por los suelos y apesta a humedad por la falta de aseo.

Su madre, Lorena, le recrimina por instantes esa actitud descuidada. La adolescente, tras rabietas, solo levanta ciertos objetos, pero al final su progenitora termina haciéndolo todo.

Los especialistas coinciden en que la falta de colaboración es un problema de educación en casas y que se tiene que empezar a temprana edad. Difícilmente -señalan- algo que no fue asimilado temprano se podrá cambiar luego. Por ello, no hay que lamentarse tardíamente.

colaboración

La psicóloga María Fernández explica que los niños habitualmente repiten lo que hacen los mayores que viven con ellos. En ese sentido, la mejor manera de inculcar la cooperación en la casa debe arrancar pronto.

Una de las tareas con las que se puede empezar es enseñando a los niños a que coloquen las cosas en su lugar luego de que dejen de emplearlas.

También pueden contribuir con el arreglo de la mesa, los muebles y la cama. “Obligaciones sencillas y que no representan ningún riesgo para los menores de edad”. Desde los cuatro años ya se puede iniciar. 

A una edad de 9, aproximadamente, pueden contribuir a cuidar las mascotas y a doblar la ropa que utilizarán. En la preadolescencia ya se les puede asignar tareas domésticas como lavar los platos en los que comen y colgar sus vestuario en los cordeles.

Uno de los aspectos más importantes -dice la psicóloga- es evitar hacer distinciones de género en las tareas. “No hay tareas del hogar para hombre y para mujeres. Todos pueden hacer lo mismo dentro de casa”. (I)