500 personas ya son parte de “Comunidades fuertes”

El programa arrancó con la inscripción de 82 familias completas de 5 y 6 miembros.
24 de enero de 2021 00:38

Desde el 13 hasta el 21 de enero, 500 personas se han inscrito en el programa “Comunidades fuertes”, es decir 82 familias de sistemas familiares completos (de cinco a seis miembros).

Esta iniciativa la impulsa la unidad de proyectos ZUMAR del Municipio de Guayaquil, dirigido por Romina Zeballos Avellán, quien apuesta por la estabilidad emocional y psicológica de los ciudadanos, especialmente en momentos críticos como los que se viven actualmente a raíz de la pandemia.

El proyecto abarca especialmente la zona de Bastión Popular, en Guayaquil, aunque no se excluyen otros sectores vulnerables de la ciudad.

“Comunidades fuertes” se desarrolla pensando en la crisis que ha vivido la ciudad, por la cual se ha generado una alta afectación psicológica y emocional en la población.

La pandemia ha ocasionado en la población: ansiedad, angustia, temores, estrés, irritabilidad e incluso, un notable aumento de consumo de sustancias psicotrópicas y alcohol.

Jhilmar Llerena, psicólogo y director del proyecto, detalló que “creo que aún existen limitantes y prejuicios de las personas acerca de la atención psicológica. Yo los invito a que puedan acercarse a las instalaciones de ZUMAR, puedan ver el proceso, informarse y luego evaluar si quieren inscribirse o no en el programa. No le teman. Lo fundamental es que tengan la decisión para conocer e informarse. La atención es gratuita y confidencial”.

En ese sentido, Zeballos indicó que “desarrollamos el programa en trabajo conjunto con la concejala Úrsula Strenge, brindando no solo la atención personalizada, sino, dando acompañamiento a los pacientes. Las terapias se realizan de manera individual, en parejas o familiares. Además, crearemos espacios para terapias grupales para la comunidad de manera presencial (cuando la situación actual se normalice y el COE cantonal así lo determine) y virtual. El servicio es completamente gratuito”.

Añadió que actualmente se ha implementado la “teleconsulta”, para lo cual se habilitó una línea telefónica que permite que los usuarios que por temor al contagio o simplemente poque no se sienten listos para tener una sesión con un profesional cara a cara, prefieren hacerlo a través de esta vía.

El número al que se pueden comunicar es 0963225207. También está habilitado para atender alguna emergencia ante ataques de ansiedad o depresión.

“Hemos diseñado el proyecto para que puedan generar bienestar a las familias de los sectores vulnerables de Guayaquil y, con ello, se fortalezcan las comunidades. Si las familias que son el núcleo de la sociedad están bien emocional y psicológicamente, las comunidades también lo estarán”, comentó Zeballos, directora de ZUMAR.

En tanto que Strenge aseguró que el proyecto “se ha propuesto fortalecer a las comunidades. Hemos empezado a socializar con los líderes comunitarios y hemos tenido una importante retroalimentación. Realizaremos talleres y conversatorios sobre temas emocionales y de conducta, patologías diversas como consumo de dorgas, violencia, conductas de riesgo y todo lo que afecte la salud mental de los ciudadanos”, añadió.

Resultados en una semana

Son 128 consultas las realizadas hasta 21 de enero de manera presencial. Algunas personas ya tienen agendadas hasta sus terceras citas.

En la escala de los principales problemas abordados destacan (en orden de importancia): Estrés y ansiedad; duelo; control de conducta; adicciones; conflictos de pareja; sentido de vida; violencia.

Han acudido personas de varios puntos de la ciudad: Bastión Popular, Mucho Lote, Juan Montalvo, La Florida, Mapasingue, Las Peñas, sectores diversos de la vía a Daule.

Testimonios

“Cuando llegué aquí, llegue con el corazón quebrantado, con ganas de no seguir viviendo, pero con las terapias hemos podido desahogar todas esas cosas que hemos tenido guardadas. Es una ayuda para nosotros que necesitamos, que no tenemos dinero, no tenemos trabajo”, Patricia Farías, Bastión Popular.

“Tuve la pérdida de mi esposo hace tres años, 10 meses. Era una mujer muy feliz al lado de él, pero desdde que murió, mi corazón quedó vacío. Se me fue la mitad de mi vida. Sé que está en mejor lugar. Está en el cielo, porque fue un buen esposo, un buen padre. Pero en ese momento, mi vida ya no es normal. Ahora con estos momentos de la pandemia, tengo miedo de perder mi familia, vecinos, conocidos, y eso me causa mucha tristeza. La terapia ha sido muy importante en estos momentos. He podido comprender que el proceso de la vida es así: Nacemos y morimos. El psicólogo Jhilmar me enseñó a agradecerle por lo vivido, por los 32 años de matrimonio y darle dos bellos hijos y despedirlo con amor…”, Emperatriz Martínez, Bastión Popular.

“En la pandemia, como líder prinicipal de mi bloque, tuve que recibir llamadas de mis compañeros y amigos que me informaban de los fallecidos, que estaban 3 o 4 días en las casas, incluso un fallecido que estuvo hasta 8 días. La televisión nos mostraba los muertos, por poco colapso, mis nervios me traicionaban. Muchos que hemos venido acá a atendernos, nos desahogamos de esos momentos difíciles. En mi caso, en mi famnilia, estoy transmitiendo lo que hice aquí para poder sacar todo eso que tenía dentro…”, Juan Quimís, Bastión Popular. (I)

Las más leídas