32 madres de niños con cáncer se graduaron de líderes asistenciales

18 de diciembre de 2013 - 00:00

El sentido de la vida, el amor y el perdón renacen en 32 madres de menores con cáncer, que el sábado anterior se graduaron de líderes asistenciales. Ellas ahora ayudarán a otras progenitoras de niños que padecen esta enfermedad catastrófica, con la finalidad de que superen la tristeza y el impacto emocional que genera que un hijo tenga cáncer.

Las 32 mujeres formaron parte del taller (con una duración de cuatro sábados) organizado por la Fundación Jóvenes con Cáncer en Ecuador, realizado en Quito.

En Ecuador hay una población infantil de 4’000.000 de niños y actualmente se presentan 12 casos de cáncer por cada 100.000, según datos del Ministerio de Salud. Las enfermedades más frecuentes en los infantes son la leucemia, los tumores del sistema nervioso central y el cáncer de tiroides.

Rosa Quevedo es madre de Luis Hernán Garzón, quien tiene leucemia aguda desde hace cinco años. “Dios pone a las personas en el momento preciso y adecuado”, expresa Rosa, al indicar que cuando le diagnosticaron la enfermedad a su hijo y luego de la primera quimioterapia, una amiga le habló de la Fundación. En el taller, denominado Qué ha pasado con mi vida, Quevedo cuenta que aprendió a dejar atrás los miedos y rencores y a conocerse como persona, madre y esposa.

Ella, al igual que las otras madres, está capacitada para acudir a hospitales, hogares de personas con cáncer y funerarias, y así ayudar a mujeres que pasan por igual situación. Dice que es pertinente crear conciencia en las personas de que el cáncer no es contagioso, porque esa percepción hace que los familiares y amigos aíslen a un paciente.

“Con mucho valor vamos a decirles a otras madres que somos hermanas en la enfermedad, que debemos seguir luchando, animar a nuestros seres queridos”, agrega.

El presidente de la Fundación, Gustavo Dávila, vivió su propio drama al perder a su hijo de 16 años, víctima de un cáncer al hombro.

Reconocida como una organización sin fines de lucro por el Ministerio de Inclusión Económica y Social desde 2006 y la Unión Internacional Contra el Cáncer, Dávila indica que la Fundación acoge a unos 300 jóvenes y 104 niños del país.

El 95% de los menores son de bajos recursos económicos y el 65% proviene de hogares disfuncionales, según Dávila. Agrega que en los talleres, a las madres se les devuelve la autoestima y la autoimagen.

Son madres que, al “no tener recursos económicos suficientes, atraviesan problema familiares, se olvidan de sí mismas, de su esencia como mujer”, dice Dávila.

Según las estadísticas de la Fundación, el 80% de ellas han sido maltratadas psicológica y emocionalmente por los esposos, convivientes y hasta por familiares políticos como suegros y cuñados, e inclusive vecinos. Dávila recalca la necesidad de llegar a los niveles de perdón para que las madres vuelvan a crecer y luchen junto a sus hijos contra el cáncer.

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