158 casas renuevan instalación eléctrica con ayuda de estudiantes

- 24 de septiembre de 2019 - 00:00
Los alumnos de la Espol visitan la cooperativa Promesa de Dios en Monte Sinaí.
María Fernanda Arreaga / ET

Familias de cinco cooperativas de Guayaquil recibieron a los alumnos de la Espol. Ellos diseñaron planos.

Un grupo de jóvenes camina por las polvorientas calles de la cooperativa Promesa de Dios, en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil. Cargan mochilas, escaleras y rollos de cables. También llevan tubos de plásticos y una caja de herramientas.

Desde hace dos meses Doménica Polo, Darwin Vera, Geovanny Carrera, David Pozo y otros 84 estudiantes de la Facultad de Ingeniería en Electricidad y Computación,  de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), dedican los fines de semana a visitar a 360 familias de este sector.    

¿Qué buscan? Casas con  instalaciones eléctricas peligrosas que pongan en riesgo la vida de sus habitantes. Las fallas eléctricas son la primera causa de incendios, de acuerdo a datos del Cuerpo de Bomberos.

La vivienda de caña de Patricia Yancha, quien vive con su esposo y dos hijos, fue  elegida. Las rústicas conexiones causaron que su nevera  y algunos focos se quemaran. Tampoco tiene un plano de electricidad.

“No tenemos dinero para pagarle a un maestro. Sí he temido que ocurra un incendio y a mis niños les pase algo”, asegura la mujer.

Los universitarios le diseñaron un plano sin ningún costo que le permitirá obtener un medidor en la Empresa Eléctrica

Posteriormente, el grupo empezó el trabajo de reemplazar los finos cables que colgaban de la madera por unos seguros y protegerlos con tubos.  Además  de colocar interruptores y una caja eléctrica en la que esté todo el sistema del cableado.

Los trabajos que realizan los jóvenes son parte del programa de vinculación  con la comunidad que tiene la universidad.  Los estudiantes deben cumplir con 160 horas.

Sin embargo, más allá de cumplir con lo establecido, en cinco años la actividad ha permitido que 1.605 viviendas de las cooperativas San Francisco, Los Pinos, Trinidad de Dios, 25 de Julio y Promesa de Dios cuenten con un diseño eléctrico. Además que 158 tengan  renovadas y seguras instalaciones eléctricas. Los datos son proporcionados por Héctor Plaza, director del proyecto.

El material que utilizan es dotado por la universidad en los casos de extrema pobreza o personas con discapacidad, como ocurrió con Patricia. De lo contrario el dueño de casa lo proporciona.

En cambio, los sectores que visitan los estudiantes son designados por la Empresa Eléctrica mediante un convenio con la Espol. En una de las últimas visitas que el grupo hizo, Darwin revisó las nuevas conexiones que colocaron y probó su funcionamiento. Mientras esto ocurría Patricia preparaba el desayuno de sus hijos. (I)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP