En la Sierra se mantiene viva la cestería
En su vivienda ubicada en San José de Barabón, María Angelita Morocho, de 60 años, teje día a día con la fibra de duda. Este oficio artesanal, que heredó de sus padres, ha sido su sustento y lo ha legado también a sus hijos.
Sentada sobre una estera y cubiertas las piernas con dos polleras para abrigarse, toma la duda y empieza a entrelazar las hebras que finalmente darán forma a una canasta.
“Ahora tejemos con la duda, antes utilizábamos el suro que venía de Portete, lo traen muy poco”, asegura María, quien aprendió este oficio a los 12 años.
Para María Angelita, tejer requiere de práctica y dedicación. Con sus manos y un cuchillo como únicas herramientas, ella corta los canutos de duda que adquiere a un comerciante que los trae desde Molleturo.
“Pagamos $ 13 la mula, vienen unos 55 canutos”. Las cargas o mulas que llegan verdes, se las pone a secar dos o tres días al sol, dependiendo del clima. (I)
Banda 24 de Mayo envía chompas tricolores a niños bailarines de Uganda
Universidad Católica golpea en Montevideo y vence a Juventud en la Copa Libertadores
Noboa designa a José Julio Neira como delegado ante el directorio de ENAMI EP
Capturan a un sospechoso por el asesinato del empresario Trevor Harding en Urdesa Norte
IESS canceló USD 112 millones a 190 prestadores externos
Fiscalía y Policía allanaron el Cuerpo de Bomberos de Riobamba por presunto peculado
Universidad Católica golpea en Montevideo y vence a Juventud en la Copa Libertadores
Ecuador y Türkiye firman Acuerdo Marco de Cooperación Militar
