Perfiles

El feriado bancario desmoronó el éxito que 'el matador' alcanzó con goles

- 20 de marzo de 2016 - 00:00
Foto: William Orellana / El Telégrafo

Uno de los máximos artilleros de Barcelona perdió millones de sucres que ahorró durante su carrera. Tuvo que laborar en lo que pudo para sobrevivir. Ahora fomenta el deporte entre jóvenes.

Aunque cambió las canilleras por el silbato y los años ya se notan en su físico, el ‘matador’ Manuel Uquillas no abandona a su eterno amor: el fútbol. Son 19 años desde que colgó los botines y ahora, con 52 de edad,  trabaja en las escuelas de fútbol de la Prefectura del Guayas donde -junto con otras exglorias del fútbol- forman a niños y jóvenes en el deporte que más pasiones arranca en el mundo.

Idilio con el ‘Ídolo’

El ‘matador’ se inició en segunda categoría con Liga Deportiva Estudiantil (1985-1987), luego debutó en primera con Barcelona (1987-1993) donde consiguió los campeonatos de 1987, 1989 y 1991. En 1993 pasó a la Liga de Portoviejo  y en 1994 fue el goleador del campeonato con Espoli (25 goles).

En 1995, una de las etapas más felices en su carrera, regresa al ‘Ídolo’ para quedar campeón y máximo artillero del torneo, con 24 anotaciones. En 1997 abandona Barcelona con un nuevo título y convertido en uno de los máximos goleadores histórico de la institución con 85 goles (11 en Clásicos del Astillero).

El periodista José Ibáñez lo entrevistó en varias oportunidades en su época como jugador y recuerda que la hinchada lo consideraba un ídolo. “La gente se identificaba con él, le decían ‘Uquigol’, era de esos delanteros diferentes, con olfato goleador y habilidoso en el juego aéreo, introvertido con la prensa,  se sabía poco de él más allá de las canchas”, rememora.

Camino al retiro

Al final de la temporada 97 recibió una oferta de Deportivo Quito, pero el técnico que lo convocó fue despedido una semana después. “Llegó un nuevo técnico y me pidió que le demostrara mis capacidades, cuando ya había sido goleador dos años, así que me fui. Tuve un corto paso por el Calvi de serie B, pero eso no lo cuento como parte de mi trayectoria,  y decidí irme a casa”.

Ya retirado, el artillero se volcó hacia sus familiares. “Ellos son los más sacrificados”, apunta el jugador que vivió al menos 12 años consecutivos de viajes y concentraciones que lo alejaron por varios días de su hogar.

José Gavica, compañero del delantero en filas ‘toreras”, lo recuerda como un hombre entregado a sus seres queridos.

“Él era un deportista muy dedicado, siempre daba lo mejor de sí en la cancha, pero nunca se despreocupaba de su familia, estaba pendiente siempre, incluso cuando tuvo los recursos les construyó una casa a sus papás”, destaca.

El golpe más duro no lo recibió en las canchas

Abandonar las canchas no fue un tema que asustara a Uquillas. Recuerda que la última vez que llegó a Barcelona pudo negociar directamente su pase. Logró cerrar una negociación por 400 millones de sucres -“una cifra importante”, dice- que le permitió gozar de ciertas comodidades a su familia. Pero el panorama cambió radicalmente en 1998 con la crisis bancaria. “No contaba con el famoso feriado bancario, donde me atracaron, se me llevaron 300 millones de sucres y me dejaron prácticamente en la calle. Tuve que vender propiedades, los carros, con eso me pude mantener por un tiempo, pero los ahorros no duran para siempre”, recuerda con ira el ‘matador’ Uquillas.

Sin dinero y con escasas ofertas laborales, el exdelantero empezó a trabajar “donde hubiera la oportunidad”. Evoca momentos difíciles cuando sintió la discriminación por ser deportista. “A uno, como exfutbolista, solo lo encasillan en eso y es complicado que le ofrezcan algo que no sea deporte”.

Así fue el horizonte de Uquillas por varios años -más de una década- en donde laboró en lo que pudo. En esta etapa también lo invadió el dolor de ver cómo el equipo al que le dio tanta gloria “le cerraba las puertas”. “Incluso dirigentes me han utilizado en su campaña y cuando han logrado lo que querían me han dejado de lado”, dice con tirria sobre exdirectivos del ‘Ídolo’.

El fútbol le devuelve la sonrisa

En 2010,  la Prefectura del Guayas le propone trabajar como entrenador en el proyecto Escuelas de Fútbol del Guayas, que forma promesas de entre 6 y 17 años de los diferentes cantones de la provincia. Para Uquillas los resultados se verán a largo plazo, pues es “sorprendente la cantidad de muchachos con talento que hay, pero que al final se desperdician porque no tienen oportunidades de mostrar sus habilidades”.

El profesor Jhonny Proaño, DT encargado de la escuela del cantón Naranjito y excompañero de Uquillas en Barcelona, destaca que “sabe hacer su trabajo y trasmitir a los más jóvenes su conocimiento con la rigurosidad que tenía en su etapa como futbolista”.

Ahora ‘el matador’ coordina las escuelas de formación en El Empalme, Balzar, Palestina y Colimes, fomentando el deporte que tanto ama, pero también aleccionando a jóvenes a proteger su futuro. (I)  

DATOS

Sobre el presente de Barcelona, considera que la nueva directiva está intentando resolver problemas de presidencias anteriores. Cree que tendrá éxito al ver que el club es manejado por personas “que saben de fútbol”.  

No oculta su deseo de algún día dirigir al equipo de sus amores. “Tengo el carácter para manejar un club donde la camiseta pesa tanto”, asegura.    

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: