La cocina ancestral aún vive en seis zonas del país
Las cocinas rurales no han muerto. Siguen vigentes en zonas donde predomina la población indígena como la parroquia Salasaca (Pelileo) o Chacha en Chimborazo.
Gloria Masaquiza, de la comunidad Salasaca, aprovecha la cocción lenta de los cuyes para contar historias sobre los chiashkas o malos espíritus a sus nietos y otros curiosos.
En el cantón Mocha la tradición ancestral de cocinar en comunidad también se mantiene. Zoila Acosta cuenta que la gente aún colabora con papas, ocas o mellocos de forma desinteresada para alimentar al pueblo.
En Tisaleo, cuando se arma una fiesta, no puede faltar la carne de dos reses y de gallinas de campo. Las mujeres son parte de una tradición oral y propia de otras zonas de la Sierra centro del país, como Pelileo y Cotococha. Las cocinas ancestrales son la oportunidad para hablar de anécdotas o consejos a los recién casados. (I)