La Revolución Industrial consolidó el capitalismo en detrimento de la producción agrícola feudal. Con la esclavitud abolida a mediados del siglo XIX, la fuerza de trabajo se pagaba con un salario, pero con jornadas laborales extenuantes.
La Revolución Industrial consolidó el capitalismo en detrimento de la producción agrícola feudal. Con la esclavitud abolida a mediados del siglo XIX, la fuerza de trabajo se pagaba con un salario, pero con jornadas laborales extenuantes.