El bosque húmedo además es hogar de reptiles de clima cálido

Mindo es un 'paraíso' para colibríes y mariposas

- 23 de julio de 2016 - 00:00
Febrero es uno de los meses en que es posible observar escenas como esta en el bosque húmedo de Mindo.
Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

500 familias de aves y 90 especies de insectos lipidópteros viven en esta reserva ubicada a dos horas y media de Quito.

La provincia de Pichincha es la segunda localidad más poblada del Ecuador, después de Guayas, con 2,8 millones de habitantes.

Sus 8 cantones: Quito, Cayambe, Mejía, Pedro Moncayo, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito, Rumiñahui y San Miguel de Los Bancos guardan una variada e impresionante riqueza arquitectónica, histórica y natural.

Este último, en particular, posee uno de los territorios más biodiversos, fascinantes y visitados del Ecuador. Es conocido a escala nacional como la ‘joya del noroccidente de Pichincha’, por sus extensas y bien protegidas reservas forestales.

Quien decide visitar este pulmón natural del norte de la serranía accede a un paisaje único e irrepetible. Tras poco más de 2 horas de viaje, el paisaje citadino y plagado de edificaciones y concreto de la capital cambia radicalmente por el  intenso verdor que proyecta el bosque húmedo, un cielo soleado y aromas exclusivos.

Cascadas de agua refrescante, ríos apacibles, valles con diferentes cultivos orgánicos y un paraíso de aves y mariposas son algunos de los encantos naturales que hacen único al cantón San Miguel de Los Bancos.

Mindo Nambillo

La reserva Mindo-Nambillo, ubicada en la parroquia Mindo, es un claro ejemplo del extenso bosque húmedo que el norte del país posee. Se ubica sobre un vasto y fecundo valle de aproximadamente 19.200  hectáreas. Allí anidan unas 500 familias de aves y 90 especies de mariposas, según Iván Hidalgo, funcionario de la Coordinación 2 del Ministerio de Turismo.

“La reserva es un santuario para miles de quindes, tucanes, loros y otras especies similares. Los turistas quedan fascinados al ver las diversas tonalidades del plumaje de ambas especies voladoras. Los meses que más visitantes registra Mindo son febrero y septiembre, pues el avistamiento de colibríes es ideal gracias al cielo despejado y clima agradable”, dijo.

Por tal razón cada año llegan al sector varias productoras de televisión y expertos en aves, a fin de estudiar los hábitos alimenticios, sociales y reproductivos de las diferentes familias de colibríes que allí anidan.

“Este lugar, al igual que otros 5 en el país, son ideales para que aves tan delicadas como el quinde aniden y se reproduzcan. Por ello estudiantes de biología, aficionados a la fotografía aviar y conservacionistas, arriban a Mindo para analizar el comportamiento de estas diminutas aves que son fundamentales para los procesos de polinización”, señaló Adrián Soria, biólogo tungurahuense.

Los orquidearios son otros de los encantos de la parroquia. Flores rojas, amarillas, verdes y azules engalanan varios paseos ecológicos existentes en Mindo y otras localidades de San Miguel.

Parque de las Iguanas

Es el caso del Parque de las Iguanas, reserva forestal ubicada en el casco urbano del cantón. Vanesa Salcedo, directora municipal de gestión ambiental y riesgos, señaló que el área fue recuperada tras varios años de descuido y contaminación del suelo. “La vegetación, clima y geografía de este punto favorecen la existencia de iguanas. Estas especies han habitado en la reserva, que divide 2 barrios del centro cantonal; desde hace varias décadas gracias a las condiciones climáticas favorables”, dijo.

La funcionaria además explicó que la limpieza y adecentamiento del parque empezó hace un año. “Allí se construyeron ductos que recogen las aguas servidas de la urbe, y que antes corrían por el riachuelo de la reserva, a fin de conducirlas a un sector donde se les da el tratamiento necesario antes de devolverlo al medio ambiente”, manifestó. (I)

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