Hospital del IESS inicia atención con seis áreas

- 07 de marzo de 2018 - 00:00
El laboratorio del nuevo hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social ya viene funcionando en las nuevas instalaciones.
Foto: Vivian Zambrano / El Telégrafo

Directivos de esta casa de salud han dialogado con comerciantes que se asentaban en los exteriores del antiguo edificio, ellos piden ser reubicados.

Hospitalización, consulta externa, cuidados intensivos, laboratorio, farmacia e imagenología son los servicios del nuevo hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social en Manta que se encuentran ya operativos.

El resto de asistencias como emergencia, quirófanos y Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se irán complementando en esta semana y la próxima, comentó el director del nosocomio, Jaime Coello. “El proceso de traslado empezó en todas las áreas”.

No obstante, no se descarta que en el Policlínico Universitario ubicado en el sector Divino Niño se mantenga la  atención primaria y todo lo que es atención preventiva, en tanto que en el hospital nuevo ya se encuentra funcionando la  asistencia de segundo nivel de complejidad.

Para ello gestionan ante autoridades de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), que facilitó el uso de las instalaciones mediante un acuerdo interinstitucional, que fenece en abril, extender el tiempo de uso de la infraestructura.

Hacia esta edificación se trasladó a inicios del año pasado la atención de varios  servicios tras la afectación del edificio del IESS en el terremoto del 16 de abril de 2016, el mismo que posteriormente fue demolido.

El afiliado Luis Espinoza  hizo uso de las instalaciones nuevas y señala que son muy funcionales. “En el área de pediatría donde fue atendido mi hijo hay un orden muy marcado y buena atención”.

Por otra parte, los comerciantes que están asentados en las afueras del Policlínico y que estuvieron años laborando en los exteriores de la antigua edificación esperan tener un espacio para poder seguir con sus negocios cerca de la nueva infraestructura.

Dos de ellos son Carlos Lucas del sector San Juan, quien explicó que él llevaba 16 años vendiendo jugos naturales en las afueras de la edificación demolida y Nelly Falcones con cinco años ofertando bocados en las inmediaciones del malogrado edificio anterior.

Coello refirió que han dialogado con los comerciantes y van a buscar una solución, entre ellas gestionar apoyo por parte del Municipio.

“Quizás no dentro de la construcción actual, ni tampoco en zonas aledañas, pero se puede canalizar en un lugar cercano donde puedan aprovechar el tráfico que hay sin que se perjudiquen los protocolos de higiene y seguridad en esta infraestructura”. (I)

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