El Telégrafo
Ecuador / Viernes, 29 de Agosto de 2025

Juan Acevedo y su suegro Víctor Rogel Flores sembraron hace varias semanas 20 hectáreas de maíz, que ahora las ven marchitas.

Ello debido a la ausencia de lluvias desde hace un mes. Esta situación se repite en varias familias de los cantones fronterizos de la provincia de Loja.

Uno de los sectores más afectados es la parroquia Sabanilla, en  Celica, donde la ausencia de aguaceros  provoca que las plantas  no se desarrollen.      

Los agricultores tienen cuantiosas pérdidas y claman por ayuda. La mayoría, para sembrar, pidió préstamos a entidades bancarias y ahora no sabe cómo cubrir esos valores.

En el caso de Juan Acevedo solicitó al Banco de Loja $7 mil que desconoce cómo los va a devolver.  El grano que sembró el 9 de febrero no creció por falta de agua.

Tiene dos hijos que mantener y con tristeza expresa que está quebrado.
“Estamos bien complicados, nos ha afectado mucho la ausencia de lluvias. Hacemos el llamado a los bancos para que nos ayuden en parte de nuestra deuda.

No solo yo he perdido; también todos mis amigos tienen las chacras dañadas. Así llueva, ya no se cargará la planta como es debido”, aseguró el lojano que el año pasado sacó 1.300 quintales y los vendió a $13,50 cada uno. Solo en Celica hay 9 mil hectáreas de sembríos de maíz que producen 900 mil quintales. Sin embargo, solo el 2% de toda la tierra recién tiene acceso a riego.

Aquí la gente vive de lo poco que produce el invierno. Durante el año la lluvias se presentan solo en tres meses, lo cual les permite sobrevivir.
El alcalde Oswaldo Román considera que la situación de los agricultores es complicada debido a que no llueve en la zona baja.

“Hace dos años pasamos algo parecido a lo que vivimos hoy y la gente empezó a migrar a cantones y provincias cercanas”, aseguró.

Para paliar esta situación el Gobierno Municipal propone un plan para generar  valor agregado a la producción.

“Nuestro programa se reorienta a las microempresas para que en el verano nuestra gente tenga una actividad que le permita obtener un ingreso a su familia. Tenemos la planta procesadora de harina para pan y sango”, subrayó.

El sector de la ganadería también expresa su preocupación por la sequía de este mes. En la zona alta del cantón, -en invierno-, las vacas producen 7.700 litros de leche por día, pero en verano baja a 2 mil. Sin embargo, al momento, los pastizales verdes ya empezaron a escasear.   

El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magao) dispuso el envío de brigadas de técnicos para que levanten la información de los sectores afectados. Si fuera  necesario se declararía en emergencia a la zona.

“Hemos visitado ya algunas parroquias donde  identificamos hasta el momento 40 hectáreas afectadas”, asegura Julio Pérez Aguilar, técnico de la cartera de Estado.

Hay  grupos que están conformados por especialistas cuya tarea es inspeccionar los cultivo y luego emitir un informe a las autoridades.
 
 Otro de los cantones en problemas es Zapotillo.  El presidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), Ramiro Valdivieso,  propuso la declaratoria de emergencia por déficit hídrico. Esta propuesta fue respaldada por las demás autoridades del cantón.