Como guardabosques honoríficos fueron acreditados 46 pobladores de la parroquia San Joaquín, del cantón Cuenca.
El documento extendido por parte del Ministerio del Ambiente, les faculta apoyar en el control y enfrentar el tráfico ilegal de vida silvestre. Además, denunciar el cometimiento de delitos ambientales e impulsar actividades de conservación de bosques nativos y protectores de su zona.
La Dirección Provincial de Azuay es la encargada del proceso de acreditación y capacitación sobre normativa ambiental, protección de fuentes hídricas, biodiversidad y prevención de incendios forestales.
Washington Suqui, guardabosque honorífico, señaló que la parroquia de San Joaquín “es rica en recursos de agua, suelo, bosque; no obstante, no está exenta de los riesgos de agresión a la naturaleza”.
Agregó que de ahora en adelante se van a coordinar jornadas de educación ambiental con sus habitantes, a brindar apoyo en el fomento de la conservación y cumplir con el control de los recursos de este sitio. (I)