Para cumplir con la normativa municipal se ha iniciado en la ciudad de Loja, el proceso de recolección de aceites usados a fin de evitar la contaminación ambiental y el perjuicio a la salud de sus habitantes.
Un convenio con dos empresas calificadas por el Ministerio del Ambiente posibilitan el adecuado transporte y disposición final de esta sustancia.
Los residuos son llevados por un tanquero equipado con un kit antiderrames y que se dirige a los centros de generación, es decir, a los talleres y lubricadoras a retirar estos líquidos, que luego son transportados al cantón Otavalo, donde una empresa realiza la disposición final.
La mala disposición o manejo de estos aceites es sancionada con multas que van desde el 50% al 75% de un Salario Básico Unificado.
Luis Calle, técnico de Gestión Ambiental, solicita a los generadores, que en caso de no tener dónde almacenarlos, los entreguen al municipio para así evitar la contaminación y guardarlos hasta que la empresa encargada los recoja y traslade a la planta de tratamiento de aceites ubicada en el Parque Industrial.
Los dueños de lubricadoras y negocios que tienen este tipo de actividad han sido notificados para que entreguen los materiales.
En caso de que los ciudadanos observen un mal manejo deben denunciar. (I)