El Telégrafo
Ecuador / Sábado, 30 de Agosto de 2025

Los padres de familia del colegio Manuel J. Calle, en coordinación con las autoridades del plantel y la Policía Nacional, conformaron brigadas de protección para los chicos, tras conocerse denuncias sobre hechos de violencia, robos y la venta o consumo de drogas. 

Los adultos acompañan a los adolescentes hasta los exteriores de los establecimientos y permanecen en el perímetro para evitar la presencia de personas ajenas a la entidad educativa y que podrían ser las responsables del microtráfico.     

Según Libia Tapia, rectora de la institución, la iniciativa está dando excelentes resultados.
Afirma  que se ha erradicado en un 85% a las pandillas que frecuentaban los alrededores con el propósito de vender alcaloides.      

“Estamos en este proceso de acompañamiento desde el 12 de noviembre  y  se está logrando que los antisociales  desaparezcan”, dijo.

La organización para conformar las brigadas está a cargo de los docentes tutores (dirigentes).

Ellos son los responsables de llamar y convocar a los padres de familia en base a un calendario establecido.  A cada curso le tocará que un grupo de padres acompañe a los estudiantes, pero además se ubicarán en sitios estratégicos para que los adolescente lleguen seguros a sus destinos.

Luzmila Pauta, madre de un alumno, comentó que le parece  buena la iniciativa que han emprendido. 

“Estamos para ayudar a los jóvenes. Esperemos que todos los papás puedan colaborar”, acotó.      

En caso de que algún representante de un menor observe una irregularidad enseguida procede a llamar a las autoridades. Estos a su vez darán aviso a la Policía que llegará al lugar en minutos.

Los uniformados se hacen presentes a la hora de salida de los estudiantes, lo cual facilita el trabajo de las brigadas.

Tapia explicó que esta tarea forma parte de un plan integral de seguridad para los muchachos.