Para el presidente de la Cámara de Transporte de Cuenca, Iván Quishpi, el alcalde de Cuenca, Paúl Granda, no quiere enfrentar el problema y ha delegado a la Defensoría del Pueblo para que sea el ente mediador.
Según el dirigente lo primordial es reformar la Ordenanza que está en vigencia para solucionar el asunto entre los pasajeros y los transportistas urbanos.
Para Quizhpi la propuesta es que en el transporte solo se utilice la tarjeta Urbania, ya que no se puede dar vuelto debido a que el chofer no lleva cambio.
Así mismo, el dirigente dijo que existen muchas sanciones en contra de los conductores del transporte urbano, e indicó que los usuarios llegan a la Empresa Municipal de Movilidad (EMOV), realizan la denuncia e inmediatamente se sanciona al conductor o a la cooperativa sin realizar ningún tipo de seguimiento.
“Solo la empresa Tomebamba tiene más de 6 mil dólares en multas”, dijo el presidente de la Cámara de Transporte de Cuenca.
El dirigente indicó que se realizan acercamientos con los concejales para analizar el tema y buscar la salida al problema que se viene dando desde hace algunos meses.