Esta técnica fue declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Unesco

La cetrería se aplica en la rehabilitación y liberación de aves rapaces en Cuenca

Esta técnica fue declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Unesco
23 de agosto de 2015 00:00
La recuperación de cada ave conlleva meses o años, dependiendo de la especie y los problemas que tengan para poder insertarse a su medio natural. Foto: Fernando Machado /El Telegrafo
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Dos estudiantes de la Universidad de Cuenca aprenden la técnica de la cetrería, que consiste en  el dominio de las aves rapaces para cazar otros animales en su medio natural.

Aunque ese sea el objetivo de esta actividad que ha sido distinguida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, en el caso de la capital azuaya está siendo utilizada como un método de rehabilitación y liberación de aves.

No es una actividad muy común y en la urbe tan solo existen dos cetreros profesionales. Esto fue lo que motivó a los estudiantes de veterinaria a interesarse en ella. “Ver a un ave encerrada y poder sacarla. Con darle esa libertad se cumple una gran misión con la cetrería”, dijo el universitario José Pacheco.

Él junto con su compañera Tatiana Cevallos, iniciaron desde hace 7 meses esta preparación dirigida por el cetrero profesional Fernando Andrade, quien se encargó de rehabilitar a un águila pechinegra, llamada Nandito, durante 8 meses y que junto a otro individuo fueron liberados, en abril del año anterior, en el sector de Llaviuco dentro del Parque Nacional El Cajas.

Los estudiantes trabajan con 4 aves rescatadas que permanecen en el zoológico Yurak Allpa ubicado en la parroquia Tarqui: 2 águilas pechinegras y 2  aguilillas de Harris. De ellas, tan solo una de cada especie podrá ser reinsertada en su hábitat en los próximos meses.

Alberto Déleg, propietario del zoológico, explicó que no todas la aves podrán regresar a su hábitat pues algunas tienen fracturas y no podrían sobrevivir en ambiente silvestre. Sin embargo, acotó que con la rehabilitación buscan que  mejoren su calidad de vida.

El entrenamiento del pájaro, dependiendo de la especie y el estado de salud en el que se encuentre, consiste en amansamiento (que no desconfíe de la persona) y el adiestramiento en caza y vuelo.

Para esto, dicen los estudiantes se necesita paciencia y tiempo. A cada uno le toma alrededor de dos horas trabajar con cada individuo, entre alimentarlo y ejercitarlo. “Las aves tienen su carácter y no obedecen, eso hace que lleguemos a tener un estrés fuerte y dejemos de trabajar para ir a relajarnos”, dijo el joven.

Cevallos destacó la importancia de esta actividad pues señaló que en el caso de las aves que no pueden ser liberadas, es posible entrenarlas y que ayuden a concienciar a las personas sobre su cuidado.

En el zoológico Yurak Allpa, permanecen unas 60 aves, entre águilas, loros y otras especies. “Hay 3 pechinegras más que no serán liberadas porque tienen alas caídas por perdigones y fracturas de patas”, dijo Cevallos.

Tres águilas pechinegras ya han sido liberadas  

A través de esta práctica tres águilas pechinegras han podido ser liberadas luego del proceso de entrenamiento en vuelo y caza. Dos de ellas en la zona del Cajas y otra por el sector de Paccha.

Iván Cárdenas, técnico de la Comisión de Gestión Ambiental del Municipio de Cuenca,  explicó  que este proceso de rehabilitación también comenzará a ser aplicado, el próximo mes, en 2 gavilanes y un águila pechinegra, que se encuentran por alrededor de 8 años en cautiverio en el parque Pumapungo. “No será fácil, pero lo lograremos”, destacó. (I)