CNJ analiza la violencia de género durante un simposio

15 de diciembre de 2012 00:00

“Las personas somos seres completos que nacemos iguales y conservamos esa igualdad durante toda la vida”, afirmó la expositora española Julia Sevilla durante el Seminario Internacional Violencia de Género, desarrollado ayer en Cuenca.

Al evento asistieron más de cien personas, entre organizaciones de mujeres, funcionarios públicos y judiciales de Azuay, Cañar, Loja y Zamora Chinchipe. Los participantes analizaron y generaron un debate jurídico, político y social sobre el tratamiento de la violencia de género en los diferentes sistemas de justicia a nivel regional.

Según Andrea Arteaga, directora del Consejo de la Judicatura del Azuay, este debate permite observar las brechas de género que aún existen en el país y en América Latina, las cuales imposibilitan hacer efectiva una real garantía de derechos a las mujeres que han sido violentadas física o psicológicamente.

El seminario contó con la participación de expositoras internacionales como Julia Sevilla, de España; María Eugenia Solís, de Guatemala; Ana Cristina Álvarez Caiano, de Portugal; Analía Moteferr, de Argentina; y Martha Quezada, de Nicaragua. Anteriormente el simposio se efectuó en Quito, mientras que ayer se realizó de manera simultánea en Cuenca, Guayaquil y Ambato.

Para Julia Sevilla, la violencia preocupa muchísimo, pero de manera teórica, pues “hay poderes políticos y económicos a nivel mundial que quieren que se mantenga el prototipo femenino y masculino, porque es la imagen que vende más”. “No nos damos cuenta de que esta actitud contra las mujeres está filtrada en la sociedad”, afirma.

También citó como ejemplos varias películas populares y de aceptación juvenil. María Eugenia Solís resalta grandes avances en el tema de la disminución de la agresión, como la construcción de la cultura de la denuncia, la creación de protocolos, entre otros. “La presencia de hombres en este seminario ya es una buena señal para la justicia de las mujeres”, dijo.

Los avances son evidentes, afirmó, pero dijo que todas concuerdan en que es necesario fortalecer políticas inclusivas, crear normas, un rostro y una voz para las víctimas de la violencia.

Ana Cristina Álvarez explicó que la intervención contribuye no solo para dignificación de los estatutos de la víctima, sino también para testificar la realidad que muchas veces es invisible y aislada. “La lucha es clara, hay necesidad de incluir mayor reflexión en el medio académico, como una mayor inversión política por parte del Estado, movimientos sociales y demás instituciones”, subrayó.

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