La pista no está disponible para naves categoría C, D y E en superficie mojada

Aviones de Tame y Latam pueden aterrizar en Cuenca

La restricción se mantiene para las grandes aeronaves, que muy rara vez han llegado a la capital azuaya.
26 de mayo de 2016 00:00

El sistema de Internet Flight Information Service (IFIS) publicó un Notam (Información para aviadores) sobre el aeropuerto Mariscal Lamar de Cuenca.

En el documento, publicado el 24 de mayo, se describe lo siguiente en abreviaturas: “RWY 05/23 NO AVBL PARA OPR ACFT CAT C, D Y E EN RSCD MOJADA”. Juan Pablo Proaño, exjefe de operaciones del aeropuerto, explicó que esto significa que la pista no está disponible para operar aeronaves categoría C, D y E en superficie mojada. Y así permanecerá hasta el 23 de agosto.

“Es un Notam que básicamente levanta la restricción para las aeronaves que estén en categoría A y B y los únicos que poseen esas aeronaves, por ejemplo, en categoría B en  Ecuador son: Tame y ahora Latam, es decir ellos pueden ya sin restricción operar tanto en llegadas como en salidas en pista mojada”.

El  Notam 519 reemplaza al 486, que restringía las operaciones en el aeropuerto Mariscal Lamar cuando la pista esté mojada, para cualquier tipo de avión.

Dentro de la categoría C, D y E se encuentran los aviones grandes como el Hércules C130 de la FAE; mientras que en la categoría A y B se encuentran las aeronaves pequeñas, entre ellas: Dash, Airbus y Embraer. “Una aeronave categoría C, D y E nunca ha aterrizado en Cuenca, salvo unas 4 o 5 excepciones en la historia de la aviación. Siempre ha habido esa restricción para esas naves”.  

El concejal Marco Ávila cuestiona esta situación y solicitó que se dé a conocer cuál fue la causa de la primera restricción (para todos los aviones) y cómo se superó. “Porque si solo están volviendo a autorizar los aviones que ya estaban permitidos porque hay una presión ciudadana o porque alguien hizo una gestión, no tiene sentido. Tiene que demostrarse cuál fue la causa de la restricción y cómo se superó”.

El exjefe de operaciones considera que el problema básico de las cancelaciones no fue la pista mojada ni su dimensión, sino más bien la última intervención que se efectuó en febrero pasado. “La pista tiene esa longitud hace más de 40 años y, básicamente, o pienso que el tema es el trabajo que se hizo en  febrero, en el que no están muy bien las condiciones del asfalto para que tenga fricción en las llantas al momento de aterrizar”, manifestó el especialista. (I)

Un avión de la aerolínea Latam aterriza en la pista del aeropuerto Mariscal Lamar, en Cuenca.
Foto: Fernando Machado / El Telégrafo
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