La Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas Sembrando Esperanza (Omics), conformada hace 28 años en Cotopaxi, se ha propuesto terminar con los intermediarios y buscar un espacio para exponer sus productos de forma directa.
Para el efecto, integraron nueve delegaciones, cuya labor será establecer diálogos con las autoridades y llegar a acuerdos.
Martha Jaya, presidenta de la asociación, manifestó que su objetivo es garantizar el expendio de productos que no afecten la salud de los consumidores.
En ese sentido, han organizado talleres y capacitaciones para conocer las afecciones que pueden producir las frutas y verduras que tienen una gran cantidad de fertilizantes.
El médico Mario Osorio explicó que, si bien los abonos aumentan la producción de alimentos, los efectos en el medio ambiente y en la salud de los humanos son nocivos.
Aseguró que los pesticidas están relacionados con varias enfermedades, entre las que se incluyen el cáncer, el linfoma, anomalías reproductivas, trastornos endocrinos y problemas neurológicos.
“Si hay los recursos y la posibilidad de consumir productos que sean orgánicos estaremos ayudando a limpiar nuestro organismo”, explicó.
El grupo está conformado por 24 comunidades con base en Sigchos, Latacunga y Saquisilí. Reúne aproximadamente a 1.200 mujeres.
Graduación de jardín de infantes terminó en batalla campal
Cinco heridos dejó siniestro de tránsito en Quito
Embajada estadounidense confirma ejercicio militar en Venezuela
Niño reportado como desaparecido fue encontrado en Lumbisí
Brasil | Incautan 200.000 cromos falsos del Mundial 2026
