Alrededor de 36 barrios tienen problemas para abastecerse de agua potable debido al bajo caudal.
Para satisfacer sus necesidades básicas, los habitantes de esas zonas compran el líquido a los tanqueros.
En el barrio Los Pinos, ubicado al norte, vive Mayra Paredes, quien a diario está a la expectativa de que el carro asignado llegue. Por varias semanas ella y su familia recibieron el servicio a cuentagotas.
“Estamos preocupados por ello. A este sector viene el autotanque los lunes, miércoles y viernes para que llenemos las cisternas. Como la mía es pequeña, el agua no me alcanza”, mencionó.
La misma historia se repite a pocas cuadras, en el barrio La Georgina. Allí el fluido lo reciben en tres horarios, (mañana, mediodía y noche), pero la cantidad no abastece para las familias.
“No hay suficiente presión. Eso es un problema porque no sube a los tanques de reserva y por lo tanto no se llenan. Hemos ido a reclamar como barrio, pero todavía no nos dan una solución”, expresó Pablo Gavilánez. Víctor Méndez, gerente de la Empresa Pública de Agua Potable y Alcantarillado de Riobamba (EP-Emapar), señaló que el caudal se encuentra por debajo de los parámetros establecidos, pero las futuras conexiones solucionarán en forma permanente esta restricción.