Al despacho del concejal Gonzalo Ruales llegaron denuncias con el respaldo de 300 firmas de que las canchas sintéticas construidas durante la anterior administración permanecen cerradas o hay que pagar para poder jugar en esos espacios que son considerados públicos.
Joaquín Suárez reside junto a una de estas canchas sintéticas. “Antes era un espacio donde podíamos ir con mis hijos (7 y 12 años) a jugar, a patear la pelota. Pero ahora está con cadena a pesar de que no esté jugando nadie y nos han dicho que debemos pagar para ocuparla”, dijo.
“No sé si pase en otras ciudades, pero estas canchas las puso el ex alcalde Juan Salazar y encargó la llave a un joven. Y ahora, esos sitios que eran públicos, se han convertido en sitios privados, e incluso en un negocio para unos pocos”, dijo, por su parte, Manuel Jijón.
En tanto que Ruales indicó: “Yo he puesto el tema en consideración del Concejo Cantonal y del alcalde Mario Robalino, ya que se trata de una decisión administrativa. Pero recibí una respuesta que a mí en lo personal me preocupó: Ya concesionaremos. Una medida la cual yo no comparto”.
Diario EL TELÉGRAFO visitó las canchas de Villa María y confirmó que se encontraban vacías y sus dos puertas estaban cerradas.
El Club Villa María, conformado por 22 personas, está a cargo de la administración de las canchas. Víctor Barreto, el tesorero de dicha agrupación, mencionó que “no tienen problema si el Municipio decide administrarlas, pues esto no tiene fines lucrativos”. Y señaló que mensualmente se reciben unos mil dólares y que de ellos se pagan a un empleado y servicios básicos.
Barreto mostró las adecuaciones que se están efectuando en lo que será el área administrativa de las canchas. “Nosotros llevamos una contabilidad muy transparente y lo que se recibe del alquiler de las canchas (de cuatro dólares a ocho dólares por equipo), lo reinvertimos en chalecos, caucho para el mantenimiento del césped sintético que se lo trae de Guayaquil, porque aquí no hay y la adecuación de las instalaciones”, afirmó.
Por otro lado, los moradores de Villa María piden a la Intendencia y la Comisaría de Salud que realicen operativos en la zona, pues muchas cantinas se han ubicado en los alrededores de las canchas y se han reportado grescas y disturbios causados por personas que consumen licor en el sector.