El Telégrafo
Ecuador / Viernes, 29 de Agosto de 2025

Expuestos al intenso sol, las lluvias,  el viento, el polvo y demás inclemencias, los 700 vendedores  del Centro Comercial Popular Simón Bolívar, de Ambato, incendiado casi en un 50% hace 3 semanas aproximadamente, trabajan en las calles aledañas.

Ellos expenden  unos cuantos artículos que pudieron rescatar del  desastre, en días siguientes.
“Es triste saber que ya no contamos con nuestro lugar de trabajo. Y lo peor es que todavía no se ha determinado la causa del flagelo, lo cual retrasa el proceso de reconstrucción. Realizamos la feria a la intemperie, a pesar de la oposición de ciertos moradores que se quejan por nuestra presencia”,  explica Fausto Arias Jiménez, presidente de la Asociación de Ferreteros Bolivarianos.

Según él, en estos días los presidentes de  las otras 4 asociaciones  elaboran un listado de  los miembros  y los montos tentativos de pérdida.

En el caso de este gremio, Arias afirma que el número de comerciantes asciende a 44.  
Ante las actitudes y quejas de  algunos vecinos y para evitar focos de contaminación, el Municipio de Ambato instaló  en la avenida José García 2 baterías sanitarias.

Édison Naranjo, párroco del lugar,  solicitó a  los moradores paciencia y tolerancia.  Incluso ayer a las 09:00 realizó una bendición de los productos que se expenden en la vía.

Lo hizo acompañado de una comitiva de mujeres del barrio.  
Naranjo  también manifestó que se gestionan  donaciones de personas caritativas y familias pudientes de la ciudad.

En los  próximos días se realizará una teleradio maratón para recaudar fondos que servirán para ayudar en algo a los 700 damnificados. El sitio de recepción será la céntrica Casa del Portal en la calle Sucre.