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Los alumnos del club de periodismo del colegio cobo barona, colaboraron en la investigación periodística de este reportaje

Kuya Raymi, la fiesta andina de la fertilidad

Los alumnos del Club de Periodismo del colegio Cobo Barona, colaboraron en la investigación periodística de este reportaje.
27 de septiembre de 2015 00:00
Representantes de la Asociación de Sanadores y Sabios de Tungurahua, dirigieron los rituales de fertilidad y agradecimiento por las bondades de la Naturaleza. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo
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El Kuya Raymi, o fiesta de la fecundidad, es una celebración ancestral que los pueblos indígenas de la Sierra ecuatoriana conmemoran cada 21 de septiembre.

Pese a que con el pasar de los años esta festividad ha ido perdiendo fuerza, hoy en día en algunas poblaciones aún realizan rituales ancestrales en honor a la Madre Tierra y a la figura femenina, dadoras de vida.

Una de ellas tuvo lugar la mañana del pasado lunes en el parque Cevallos de Ambato. A partir de las 10:00, la Corporación de Sanadores de Tungurahua y la delegación provincial de salud, realizaron la Feria Intercultural Kuya Raymi.

Allí, representantes de ambas instituciones realizaron ofrendas de alimentos, flores y actos de agradecimiento a la Pachamama.

Entre los asistentes también estuvieron estudiantes de varias instituciones, quienes observaban con curiosidad y respeto los rituales que los yachakuna realizaban.

“Estas tradiciones no deberían perderse, pues con ellas los jóvenes reforzamos nuestra identidad. Gracias al impulso que hoy el Estado brinda a la interculturalidad, las nuevas generaciones podemos conocer la cultura, ideología y forma de concebir la vida de nuestros hermanos de pueblos autóctonos”, mencionó Lorena Santibáñez, alumna del colegio Ambato.

Ella, al igual que otros 300 chicos, presenció los cánticos, rezos y danzas que los sanadores y sabios de varias etnias de Tungurahua realizaron esa mañana.

Colaboración periodística

Pese a que la reportería ‘in situ’ de este tema fue realizada por Carlos Novoa y Roberto Chávez, corresponsales del regional centro de diario EL TELÉGRAFO, los alumnos del club de periodismo del colegio Mario Cobo Barona, complementan la presente nota con la investigación sobre el Kuya Raymi.

Esto como parte del trabajo que realizarán durante el presente año, que al igual que el ciclo anterior, se basa en los géneros periodísticos más usados en comunicación social y en la investigación periodística.

Además los chicos del grupo de reportería en esta ocasión trabajarán en la difusión interna de noticias institucionales, como fiestas del plantel, actividades del gobierno estudiantil y campeonatos deportivos, por medio de exposiciones ante el alumnado y el manejo de periódico mural.

“Los chicos tienen la mejor disposición. Queremos formar a los próximos periodistas de la ciudad, comprometidos y responsables, que entiendan que su labor es vital para el desarrollo de una sociedad”, mencionó Jorge Guevara, rector de la Unidad Educativa.

Provisionalmente los talleres tendrán lugar en el auditorio de la institución, los jueves a partir de las 14:00 hasta las 15:30.

Funcionarias de la Delegación Provincial de Salud Pública participaron el lunes en la entrega simbólica de ofrendas de flores y frutas a la Pachamama.

Tiempo de siembra

El Kuya Raymi se celebra anualmente, luego de la conmemoración del Inti Raymi del 24 de junio, festividad que honra al Sol y que marca el inicio del descanso de la tierra.

La celebración de la fertilidad, como también se conoce a esta fiesta, marca el regreso de cultivos ancestrales, como papa, quinoa y sangoracha. Tras 90 días de descanso los agricultores vuelven a preparar la tierra a finales de septiembre, como lo señala Gladis Borja, presidenta de la Corporación de Sanadores de Tungurahua.

“La Pachamama, y las mujeres, son las protagonistas del Kuya Raymi. Ellas realizan en cada comunidad, ofrendas de flores, frutas, verduras y vegetales a la Madre Tierra, como agradecimiento a la fertilidad otorgada”, dijo.

Borja mencionó además que desde hace varios años, el evento se realiza en el marco de la política de Estado del Buen Vivir, misma que contempla la continuidad y apoyo a la medicina y saberes ancestrales. “Esto permite que parteras, fregadores, limpiadores y yachakuna sigan ejerciendo su labor en beneficio de la salud de los habitantes de zonas periféricas”, agregó.

Precisamente en la entrega simbólica de ofrendas a la Pachamama del lunes pasado, personal femenino del Ministerio de Salud participó en la ceremonia.
Rituales ancestrales

Allí, varias sanadoras dirigieron el ofrecimiento de mellocos, habas, maíz, y ofrendas florales de rosas, margaritas, claveles y girasoles. “No importa la religión que se profese, este acto solo es una muestra de agradecimiento a la naturaleza por su bondad y fertilidad”, dijo Lorena Batallas, de la Delegación Provincial de Salud.

Tras esto y varios rezos, un grupo de danza alegró a los presentes con  coloridos enérgicos bailes y cantos.

Luis Criollo, director provincial de Salud, explicó la importancia de respetar estas tradiciones dentro del sistema nacional de sanidad.

“En la actualidad el Estado garantiza el Buen Vivir, y dentro de esta política se contempla el respeto de las tradiciones y métodos andinos de impartir sanidad. Así, si una mujer prefiere dar a luz con la asistencia de una partera, el Modelo de Atención Integral de Salud (MAIS) respeta esta decisión y vela para que el alumbramiento sea exitoso”, dijo.

Este modelo inclusivo -continuó Criollo- establece un diálogo de igual a igual con las diferentes prácticas de pueblos originarios, lo que permite que los saberes ancestrales contribuyan a construir una sociedad intercultural e inclusiva.

Esta fiesta es la complementación del Inti Raymi, fiesta simbolizada por la figura masculina de la sociedad. Las raíces del Kuya Raymi, también llamada Warmi Pacha, se remontan al ‘Koya’.

Esta fue una práctica del imperio Inca que consistía en escoger a las niñas más bellas e inteligentes de un pueblo, para consagrarlas al padre Sol. Por esta razón los incas creían que esta era la mejor época para concebir hijos sanos y sabios, lo que se replica en la actualidad en varias etnias de la Sierra. (I) (Intercultural)

Cinco objetivos definen al Modelo Integral de Salud

El Modelo de Atención Integral de Salud (MAIS) es un conjunto de políticas, estrategias, lineamientos y herramientas enfocadas en la salud familiar, comunitaria e intercultural que, complementándose, organiza y descongestiona el Sistema Nacional de Salud.

Este sistema define la interacción de los sectores público y privado, los miembros de la red de servicios de salud y la comunidad para llevar a cabo acciones conjuntas que permitan dar soluciones integrales a las necesidades y problemas de la comunidad.

Luis Criollo, director provincial de salud, explica uno de los 5 objetivos del MAIS. “La primera meta es reorientar los servicios de salud del enfoque curativo hacia un enfoque centrado en la promoción y cuidado integral de la salud. Garantizando de esta forma una respuesta en el proceso de recuperación, rehabilitación y cuidados paliativos; incorporando los enfoques de interculturalidad, generacional y de género”, dijo.

Criollo dijo además que otro de los principios que trabaja este método es implementar estrategias para el desarrollo y la gestión del talento humano a través de procesos de capacitación continua, incorporando especialistas en medicina familiar,  comunitaria y técnicos de atención primaria.

El tercer objetivo del MAIS es organizar los servicios del sector público conforme los estándares establecidos por el Ministerio. El cuarto es estructurar el Sistema Único de Información en Salud con el Sistema Común de Información. El último componente del modelo de atención integral es logar una mayor participación de las comunidades beneficiadas. (I)