La incandescencia y las emisiones de ceniza son continuas. ambas se dirigen al occidente

Explosiones estremecen las zonas próximas al volcán Tungurahua

Durante las noches, los agricultores alternan los sitios donde van a dormir. Así, algunas veces lo hacen en sus casas y otras en los albergues.
04 de marzo de 2016 00:00

Los ‘bramidos’ del volcán Tungurahua se escuchan desde Cusúa con una intensidad y claridad que da miedo. Esta comunidad agrícola rural se encuentra a un costado de la vía Baños-Penipe, actualmente afectada por los deslaves que las lluvias desprenden del coloso.

La zona está nublada y la ruta solitaria. El camino tiene tramos de tierra negra y de asfalto viejo cruzado por fisuras y baches. Los puentes bayley denotan el paso del tiempo y crujen cuando los utilizan los pocos automotores que se aventuran por ese sitio.  

El suelo tiembla con cada explosión de la montaña que volvió a reactivarse el viernes 26 de febrero. Son las 11:00 del miércoles 2 de marzo de 2016 y a cinco días de esos acontecimientos la gente no ha dejado de llegar a sus propiedades.

“Las ventanas se sacuden y casi no se puede dormir. Me preocupan mis cultivos de fréjol y de tomate”, comenta Gloria Núñez. Ella es parte de unas 10 familias que ‘distribuyen’ sus vidas entre Cusúa y Pelileo.

El Reasentamiento Damnificados del Volcán Tungurahua La Paz costó más de $ 4 millones y se construyó en dos etapas, en  2008, en la ciudad de Pelileo. Con este y los reasentamientos de Río Blanco (Baños de Agua Santa) y de Penipe (en Chimborazo), el Gobierno solucionó el desamparo de las familias que frecuentan decenas de poblaciones próximas a la imponente elevación en Tungurahua y Chimborazo.

En La Paz, el reasentamiento fue dividido en tres zonas que son habitadas según el lugar de donde se provenga: Chacauco, Bilbao y Cusúa. Y allí vive precisamente Núñez con su esposo y sus tres hijos.

El paisaje de la vía Baños-Penipe, que antes de que iniciara el proceso eruptivo en 1999 sobresalía por sus cultivos frutales, de legumbres y de hortalizas, hoy es una zona gris. Las continuas ‘lluvias’ de polvo volcánico han configurado un escenario sombrío en donde existen casas abandonadas y medio habitadas.

Más adelante está la carretera Ambato-Pelileo- Baños-Puyo también dañada, pero en su caso por las precipitaciones. En los sectores La Merced y cerca de Río Verde ocurrieron deslaves importantes que cerraron el paso vehicular y causaron inconvenientes a miles de personas entre el lunes y el miércoles de esta semana.

El riesgo aún no termina. Entre Ulba y Río Verde hay taludes débiles que amenazan con desplomarse si se incrementan las lluvias. “Soy de Río Verde y trabajo en Ulba. En los últimos tiempos hemos vivido de susto en susto por el volcán, los aguaceros y los derrumbes. Por ahora hay paso y ojalá siga así”, dice Sofía Torres, comerciante del lugar.

Los turistas no dejan de llegar al cantón Baños de Agua Santa. Todos esperan observar la incandescencia del Tungurahua que se encuentra con actividad moderada-alta, según el Instituto Geofísico. Hay emisión constante de ceniza en dirección al occidente y se escuchan bramidos de diversas intensidades. (I)

El riesgo de deslaves en la carretera Baños de Agua Santa-Puyo es permanente a causa de las lluvias. Por ahora la maquinaria ha conseguido abrir el paso. Foto: José Miguel Castillo / El Telégrafo

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En análisis recuperación de vía

SGR entregó más equipos para los vigías del macizo

La presencia del titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), ayer en Baños, Cotaló, Penipe y otras zonas próximas al coloso tuvo varios objetivos.

El primero, proporcionar 16 radios de comunicación para los vigías del volcán. Los aparatos le permitirán informar a estos observadores de cualquier anomalía que se presente en la montaña.

Otro fin de la llegada del vicealmirante Luis Jaramillo fue comprobar la situación en que viven los vecinos del Tungurahua.

En las comunidades próximas al cerro en los últimos días se produjo la caída de ceniza debido a la violenta reactivación de finales de febrero, lo cual causó problemas a tungurahuenses y chimboracenses.

Jaramillo estuvo ayer en la vía Los Pájaros– Bilbao, ubicada en una zona de alto riesgo. La ruta, actualmente, permanece inhabilitada debido a un colapso a la altura de la quebrada La Curilla, que pertenece a Cotaló. “Vamos a buscar la mejor solución para esta carretera”, aseveró.

El secretario de Gestión de Riesgos también tuvo una cita con Marlon Guevara, alcalde de Baños. Ambos abordaron temas relacionados con las amenazas del volcán y la eficacia del Sistema de Alerta Temprana (SAT), instalado por la SGR.

Del mismo modo acudió a un encuentro con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), de Penipe, con la participación de autoridades provinciales y dirigentes ciudadanos. (I)

La madrugada de ayer fue posible observar la incandescencia en el volcán Tungurahua desde la comunidad Pillate. Algunas horas estuvo despejada la cumbre.
Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo
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