La SGR decretó el cambio de alerta de amarilla a naranja por el fenómeno de El Niño en 19 provincias, incluida Tungurahua

El invierno cobra 6 vidas y derrumba importantes vías del centro del país

La crecida del río Chimbilaco, del cantón La Maná, en Cotopaxi, arrastró a 10 miembros de una familia, de los cuales solo 4 salieron con vida. En la vía Baños-Puyo hay derrumbes frecuentes.
09 de abril de 2016 00:00
La crecida del río Ambato, afluente ubicado junto a la Vía Flores, vulnera viviendas, cultivos y ganado de poblados cercanos, como el caserío Manzanahuaico.
Foto: Roberto Chávez/El Telégrafo
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Las lluvias de la última semana han ocasionado una crecida significativa de varios ríos en Tungurahua, Cotopaxi, Chimborazo y Pastaza. Ambato, Cutuchi y Patate son algunos de los afluentes que el miércoles tenían más agua de lo normal, lo que vuelve vulnerables a algunas comunidades aledañas. Es el caso de Manzanahuaico, caserío ubicado junto al río Ambato, en la Vía Flores, antigua conexión entre Tungurahua y Bolívar.

Pese a que hasta el momento no se han producido desbordamientos de los ríos, los moradores temen que esto último ocurra si los aguaceros persisten. “Gran parte de los vecinos abandonan sus viviendas y duermen en casas de familiares cercanos, cuando los aguaceros duran más de una hora. Esto porque la Vía Flores recorre junto al río y se asienta en la parte más baja de 2 montañas que forman un valle muy productivo pero vulnerable por los continuos deslaves”, dijo Marcelo Sánchez, vecino de Manzanahuaico.

Tras el cambio de la alerta amarilla por naranja por el fenómeno de El Niño, en 19 provincias incluida Tungurahua, en este y otros sectores próximos a afluentes la población se mantiene atenta por el riesgo de aludes.

“Los dirigentes barriales y parroquiales tienen listo el plan de contingencia. Es importante la colaboración de la población por si hiciera falta una evacuación, y la predisposición de ayudar frente a posibles deslizamientos de tierra o desbordamientos del río”, explicó Luis Medina, habitante de San Vicente, otra de las comunidades de la Vía Flores.

El río Cutuchi, proveniente de Latacunga, también presenta una subida significativa en la cantidad de agua. Al igual que en la vecina provincia, moradores de zonas próximas viven con temor debido a la fuerza de las precipitaciones.

“En la última década se han producido varios desbordamientos que han arrasado con cultivos y viviendas; y han obligado a evacuar algunos caseríos”, destacó Carlos Almeida, habitante de San Juan, una de las comunidades del cantón Salcedo que están a un costado del río.

Situación en Pastaza

En la Amazonía la situación no es diferente. En las últimas semanas, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha anunciado precipitaciones y cielos nublados en varios cantones de la provincia de Pastaza.

Varios torrentes han aumentado su caudal. Un ejemplo de ello es lo que sucede con los afluentes Pastaza y Bobonaza, lo cual pone en riesgo la estabilidad de algunos puentes.

Pablo Morillo, representante de la Secretaría de Gestión de Riesgos en la zona 3, explicó que el monitoreo aéreo en la provincia es permanente. “Desde el inicio de la temporada lluviosa, gracias a la colaboración de instituciones de seguridad hemos podido hacer sobrevuelos para vigilar las cotas del Bobonaza y del Pastaza. Esto siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan y haya buena visibilidad”, dijo.

Hasta el momento no se han reportado riadas. Lo mismo ocurre con el río Pastaza, el cual pasa por varios poblados de esta provincia.

Seis ahogados en La Maná

El temporal también genera estragos en Cotopaxi. La crecida del río Chimbilaco, en el sector Guayacán, arrastró hace una semana a 10 personas pertenecientes a una misma familia.

Las búsquedas se realizaron el sábado por la tarde, el domingo y ayer. Miembros de la Policía Nacional, del Cuerpo de Bomberos del cantón y del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de Quevedo lograron recuperar hasta el martes 6 cuerpos del grupo familiar. Los 4 miembros restantes salieron con vida. El percance sucedió en el sector turístico denominado Cueva de los Murciélagos, ubicado entre Pujilí y La Maná.

De acuerdo con el reporte del Cuerpo de Bomberos de La Maná, firmado por el teniente coronel Milton Carpio, la familia fue sorprendida por una avalancha de agua que estaba represada en la cordillera.

El primer hallazgo se realizó en el sector La Recta de Véliz, a las 17:00 del domingo. Se trataba de los restos de Johnny Corosabel, de 12 años. Una hora más tarde fue localizado el cadáver de su madre, Fresia Figueroa, a la altura del Guayacán.

El domingo miembros del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal, con su presidente, el alcalde de La Maná, Juan Villamar, cooperaron en la búsqueda de las víctimas.   

A las 11:00 del mismo día se encontró a Wellington Corosabel, de 44 años, (esposo de Fresia y padre de Johnny). Entre las 13:00 y 14:00 se rescató a Evelyn Corosabel y a las 15:00 a José Corosabel.

Llegada la noche se suspendió la búsqueda, pero fue retomada el lunes. Los bomberos del cantón Valencia, de la provincia Los Ríos, y Latacunga se unieron para prestar su contingente.

En cuanto a vialidad, los ECU911 de Ambato y Riobamba han informado en la última semana sobre cortes parciales en importantes vías de la región, debido a aludes. Es el caso de la carretera que une a Baños con Puyo y Riobamba con Macas. (I)

La carretera que une el cantón Baños con Pastaza es una de los más afectadas por el invierno. Allí hay taponamientos frecuentes de vía por descenso de piedras. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Alcantarillas de Ambato colapsan tras las lluvias

El ECU911 de Ambato, a través de su cuenta de Twitter, emite informes diarios de las afectaciones más significativas en la ciudad. Entre otras novedades, la entidad reportó el martes el colapso de varias alcantarillas del centro, sur y norte de Ambato. Es el caso de la ciudadela El Arbolito, ubicada en la zona alta de la urbe. El aguacero que duró toda la noche del lunes y madrugada del martes taponó  varios sumideros.

“El agua empezó a salir por los desagües de las casas. Maquinaria del Cuerpo de Bomberos trabajó para evitar que la situación empeore, pero sus esfuerzos de varias horas fueron inútiles pues la lluvia no paró hasta el mediodía del martes”, señaló Paúl Noboa, habitante de El Arbolito. En El Pisque, Atahualpa, La Península, al norte de Ambato, ocurrió algo similar. En esta última además hubo descenso de material pétreo en varios tramos del Paso Lateral y de la Panamericana Norte.

“Los taludes que rodean la carretera E-35, conexión entre Ambato y la capital, no están estabilizados. Esto provoca que la lluvia arrastre gran cantidad de rocas, lodo y vegetación de lo alto de la montaña”, aseguró Elizabeth Andrade, habitante del sector. Uno de los carriles del Paso Lateral tuvo que ser cerrado debido a la gran cantidad de piedras que bajó de los paredones del anillo vial. Agentes civiles de tránsito permanecen desde el lunes en estas importantes vías a fin de controlar la velocidad y evitar accidentes. (I)

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