Escuela de Calderón pide control policial en las calles

17 de octubre de 2012 00:00

Los alumnos de la escuela Nicolás Jiménez, ubicada en el barrio Marianitas, de la parroquia Calderón, tienen problemas al cruzar la calle principal, pues no hay control policial, ni señalética. “Por esta calle pasan buses, camiones, volquetas y la Policía no ayuda con la vigilancia al ingreso ni a la salida de los estudiantes”, explicó  Oswaldo Albán, docente del plantel. 

Según el director metropolitano de Control de Tránsito, Transporte y Seguridad, Wladimir González, se realizan controles en las afueras de las instituciones educativas por donde existe mayor circulación vehicular.

La escuela, que acoge a niños de 6 a 12 años, se ubica entre las calles Leonidas Puebla y Albornoz, por donde se ingresa a los barrios San Juan de Calderón y Zabala. Por ahí circulan camiones, volquetas y buses de las cooperativas San Juan y Calderón. Además, fuera de la institución se instaló la parada de una cooperativa de taxis ejecutivos.

María Chiluisa, madre de familia, retira todos los días a su hija que cursa segundo año de Básica porque, a su criterio, los buses no tienen cuidado al transitar. “A veces van a las carreras y bajan a toda velocidad, por eso siempre vengo a retirar a mi hija. Tengo temor de que se produzca algún accidente”.

Según un vecino del sector, Luis Taipe, no se ha registrado ningún accidente de gravedad, pero sí roces o los vehículos han tenido que frenar intempestivamente porque los niños cruzan corriendo la calzada. “No hay policías ni profesores ayudando a los estudiantes”, comentó.

Según la profesora Digna Vizcaino, las autoridades de la institución han realizado pedidos a la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) para que controle la circulación en las horas de entrada (07:00) y salida de estudiantes (12:30), pero “se han negado aludiendo que existe poco personal”.

El subteniente Diego Muñoz, encargado de la seguridad del sector, explicó que tiene a su cargo siete escuelas, en donde realiza controles en determinados días. “Somos tres policías y no nos abastecemos. Uno debe permanecer siempre en la UPC y los otros dos hacen patrullaje”.

Sin embargo, en un recorrido realizado por El Telégrafo se constató que mientras los niños de la escuela Nicolás Jiménez salían de clases, tres miembros de la policía se encontraban en la UPC.

Para evitar que existan accidentes de tránsito en las calles aledañas al plantel, el subteniente Muñoz solicitó al Director Metropolitano de Control de Tránsito que se cambie el sentido de circulación en las calles, es decir, que desde la Giovanni Calles hasta la Albornoz se vuelva unidireccional.

Mientras tanto, se implementó el Plan Escuela Segura y brigadas encabezadas por los docentes. Muñoz opina que esos programas brindarán mayor seguridad a los estudiantes, pero también pide más colaboración de los profesores.

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