93 vuelos fueron afectados por los vientos en agosto

- 25 de octubre de 2018 - 00:00
El actual aeropuerto supera en tecnología y seguridad para las operaciones, en comparación con el antiguo.
Foto: Carina Acosta / El Telégrafo

En Quito, el departamento de Meteorología monitorea las 24 horas del día la atmósfera para pronosticar el clima, datos indispensables para planificar los viajes.

En lo que va del año, agosto fue el mes que más problemas por clima han tenido las aeronaves en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre (AIMS), en Quito.

Ese mes, 93 vuelos no pudieron aterrizar en el primer intento debido a los vientos que se generaron por la época seca.   

Estos hechos superaron a los ocurridos el año anterior durante la misma temporada. El pico más alto en 2017 sucedió en julio, con alrededor de 25 demoras para aterrizar, despegar o desvíos a aeropuertos alternos.  

Édison Lagos, coordinador de meteorología en el AIMS, explica que puesto que la pista está ubicada de norte a sur, el despegue y aterrizaje se realiza en una de esas dos direcciones, siempre en contra del viento para que la aeronave se estabilice.

El viento es suave durante la noche y madrugada en la zona de Tababela, donde está el aeródromo, pero se incrementa a partir de las 11:00 llegando a su pico más alto entre las 14:00 y 16:00.

A medida que se acerca la época seca, que se da tradicionalmente entre julio y los primeros días de octubre, la dirección del viento cambia, gira de Este a Oeste provocando ráfagas cruzadas que generan turbulencias.

En la época seca se han registrado corrientes de hasta 60 kilómetros por hora. Los vientos cruzados son justamente los que más inconvenientes suelen causar a las aeronaves.

Según Carlos Álvarez, director general de Aviación Civil, este problema no se solía tener en el antiguo aeropuerto ubicado en lo que hoy es el parque Bicentenario, norte de Quito. Pero allí, el principal inconveniente era la niebla.

Esta se presenta principalmente en época de lluvias y causa problemas en la visibilidad. Sin embargo, en el actual aeropuerto este fenómeno ya no causa muchas afectaciones pues cuenta con equipos de última tecnología, como el Sistema de Aproximación Instrumental; un sistema de navegación que guía al avión para que aterrice en la pista con poca visibilidad.

En el antiguo aeropuerto debía haber como mínimo dos kilómetros (km) de visibilidad de la pista para despegue y tres km para aterrizaje. Si la visibilidad era menor a estos parámetros se cerraban las operaciones.

Hoy, el aterrizaje se lo puede hacer con alcance visual mínimo en la pista de 550 metros (m) y para el despegue de 350 metros.  

En abril del año anterior, 12 aeronaves tuvieron demoras de despegues por motivo de neblina y se cancelaron ocho vuelos por esa razón.

A diferencia de 2017, en junio de este año es cuando más afectaciones hubo en los vuelos debido a la niebla: siete demoras y una cancelación.  

Las lluvias suelen durar de octubre a junio. Las tormentas eléctricas también afectan las operaciones. En estos casos, por ejemplo, está prohibido el abastecimiento de combustible.

Para pronosticar el clima y que las aeronaves operen, el departamento de Meteorología (Centro de Análisis y Pronóstico y Área de Observaciones) monitorea la atmósfera las 24 horas del día.

Uno de los pronósticos es el de aterrizaje tipo tendencia con validez de dos horas y que se lo actualiza cada hora. O el pronóstico de despegue, con datos válidos por tres horas, usados para preparar el avión. Con estos datos, el piloto sabe las condiciones del clima del aeropuerto de origen, destino y alterno. (I)

Aterrizaje
Actividad en el aeropuerto
La terminal tiene un promedio de 360 vuelos cada día; el 70% son conexiones nacionales. Las operaciones se realizan las 24 horas. El año pasado se movilizaron 2’500.000 pasajeros a nivel internacional y 2’300.000 a nivel nacional.

25 demoras para aterrizar, despegar o desvíos a aeropuertos alternos hubo en julio de 2017.

Ubicación del Mariscal Sucre
Actualmente el aeropuerto se ubica a 2.400 metros sobre el nivel del mar. La pista tiene una longitud  de 4.100 metros.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: