La reparación de puente requiere trabajar 24 horas durante 30 días

- 21 de diciembre de 2019 - 00:00
Técnicos y especialistas de la EPMMOP realizan observaciones, análisis y estudios para definir la forma más efectiva de reforzar el puente y sus bases.
Jhon Guevara / ET

Un cambio en el cauce del río Machángara sería la causa para el socavamiento ocurrido en el puente que conecta el centro y sur de la ciudad. Agentes de la AMT permanecen en el sitio para organizar el tránsito vehicular y peatonal.

La emergencia se declaró después de las 17:00 del jueves 19 de diciembre, luego de que un habitante del sector llamara al Sistema Integrado de Seguridad ECU-911 para advertir un problema con el puente sobre el río Machángara.

El custodio del puente, quien prefirió mantener en reserva su nombre, explicó que los obreros que se encontraban en la base del puente le avisaron de lo ocurrido.

José Solórzano, uno de los obreros, comentaba cómo podía sentirse la vibración de la estructura cada vez que pasaba un trolebús.

Esto antes de que se cayera la mitad de  la pared que cubre uno de los arcos en la parte inferior del  viaducto.

Desde la noche del jueves, funcionarios municipales, expertos de la Empresa Municipal de Agua Potable, así como de la Empresa Metropolitana de Obras Públicas (EPMMOP) iniciaron la evaluación de la estructura.

El ingeniero Fernando Pazmiño, Gerente de EPMMOP, aseguró que la carga vehicular que atraviesa diariamente el puente no fue determinante para el socavamiento.

El desvío de las aguas del Machángara terminó por provocar una filtración hacia las bases del puente.

Se afectó un arco interior central del puente y eso ocasionó un asentamiento.

Se prevé que hoy se comunique el costo aproximado de la reparación.

Lo que sí se determinó es que la obra de mitigación tardará un aproximado de 30 días, con turnos rotativos que permitan trabajar las 24 horas del día.

La actual situación del clima también se tomó en cuenta y se prevé aprovechar los momentos que la época invernal permita trabajar y evitar que una crecida del cauce del río dificulte la obra.

Los trabajos a realizar comprenden: una intervención de limpieza del caudal 100 metros aguas arriba y 100 metros aguas abajo.

Se hará un enrocado del margen norte del río con el fin de recuperar el cauce.

Estos trabajos serán complementados con un hormigonado del calce de la zona afectada y recuperación de la estructura donde se produjo el asentamiento.

Todo esto se llevará a cabo con un cierre total del paso vehicular por el puente que, de acuerdo a los cálculos de la EPMMOP, será de aproximadamente 30 días.

Mientras este paso se libera, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) se encargará de coordinar el tránsito en la zona de forma permanente, así lo confirmó Roberto Morales, coordinador de la AMT, quien detalló que está cerrado el perímetro de las avenidas El Sena y Maldonado al sur y Rocafuerte y Guayaquil al norte.

El tráfico se desvía por el Arco de La Reina hacia la calle Montúfar, Cumandá y Pichincha y las vías de desfogue son: 5 de Junio, Napo, Velasco Ibarra y Mariscal Sucre. 

El sistema integrado Trolebús también modificó su trayectoria, por tanto la operación del trole en sentido norte-sur pasa por Parada Alameda, Pichincha, Sena, Parada Jefferson Pérez, continúa hacia el sur.

En sentido sur-norte la operación será Estación El Recreo, Napo, Pichincha, Velasco Ibarra, Playón de la Marín, Parada Alameda y continúa hacia el norte.

Además, hasta nueva orden se suspenden los circuitos C2: Morán Valverde- T. Labrador y E8: T. Sur Ecovía Guamaní-Parada El Ejido.

Elizabeth Pérez vive desde hace 30 años en una vivienda aledaña al puente.

Asegura que hace un mes aproximadamente ella alertó a la Empresa de Agua Potable sobre una filtración de agua en la base del puente.

Ella afirma que las autoridades del ramo no prestaron atención al aviso.

Asegura que le pidieron una denuncia formal en la oficina matriz de la EMAP y que incluyera fotografías y un registro en video.

Este puente fue construido en dos etapas. De acuerdo a la Guía de arquitectura de la ciudad de Quito (Tomo 2 - página 253) la primera construcción data de mediados del siglo XVIII, era uno de los pocos puentes de piedra en la ciudad y marcaba el ingreso a Quito por el sur.

La segunda construcción se inició en 1837, finalizó en 1856 y utilizó como base el primero.

Y precisamente esta historia lo convierten en parte de la herencia histórica de la ciudad, razón por la cual el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) también está involucrado en la recuperación de la estructura, así lo confirmó el ingeniero Fernando Pazmiño, quien detalló que el IMP estará a cargo de las obras al interior del puente mientras la EPMMOP se hará cargo de la parte externa. (I)  

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