Varios ciudadanos opinan que los trabajos debieron realizarse en verano

Paradas provisionales del trole causan molestias

- 17 de octubre de 2015 - 00:00
La parada provisional a la altura de La Alameda la formaban hasta ayer 3 plataformas individuales al aire libre. Foto: John Guevara/ El Telégrafo

Varios ciudadanos opinan que los trabajos debieron realizarse en verano

Gloria Cando (64 años) ayer estaba sorprendida por la demolición de la parada del trolebús ubicada en el borde oriental de la Plaza de la República, cerca al edificio del Consejo Provincial de Pichincha.

Indicó que usa el transporte municipal de vez en cuando, por lo que desconocía el proyecto de rehabilitación de 44 paradas del ‘trole’, en el que la Alcaldía prevé invertir $ 13 millones.

Cando, quien se dirigía al sector El Recreo (en el sur) para visitar a una hermana, caminó 2 cuadras hacia el Centro Histórico para abordar una unidad.

Al llegar a la altura del Archivo Histórico, frente al parque La Alameda, su sorpresa aumentó al ver que la ‘parada’ provisional establecida en ese punto consistía de 3 plataformas individuales de 5 metros cuadrados (m²) colocadas en el sitio con una separación aproximada de 3 metros entre cada una.

En la improvisada estructura, que carece de comodidades, hasta la tarde de ayer no había techo, ni estaban recubiertas ninguna de las paredes.

Este detalle es particularmente molesto para Rubén Serrano, quien trabaja en un estudio jurídico de la zona y usa a diario el transporte municipal para dirigirse hacia su domicilio, en el sector El Calzado (en el  sur).

El hombre contó que la tarde del pasado jueves, al concluir sus labores, se empapó con la lluvia mientras esperaba el Trolebús.

DATOS

La parada de la Plaza del Teatro (Centro Histórico), reconstruida en 2014 con dinero del Banco Pichincha,  servirá de modelo para rehabilitar al resto de estaciones.

La Alcaldía plantea que las nuevas estructuras tengan iluminación led, techo verde con plantas, canalización de distribución de agua cristales transparentes y cámaras de videovigilancia.

El gobierno local planea mejorar la característica inclusiva de las paradas del sistema trolebús, con la colocación de adhesivos podotáctiles para favorecer a las personas con discapacidad visual.

Las futuras estructuras, según la planificación, tendrán pasamanos de doble altura, sistema de internet gratuito Wi-Fi y serán adaptables a las 80 nuevas unidades biarticuladas. (I)
Serrano apoyó que se realice la obra porque es necesario “el mejoramiento de las paradas”. Además,  se necesita ampliarlas para que puedan operar los 80 buses biarticulados que está comprando la Alcaldía y que se prevé se integrarán a la flota de transporte de la Municipalidad el próximo año.

No obstante, el ciudadano opinó que los trabajos “debieron hacerse durante el verano, cuando no llovía, u otra opción era mejorar las características de las paradas provisionales que se instalaron”.

El alcalde de Quito, Mauricio Rodas, se refirió al tema en su programa radial de los miércoles. Aseguró que todas las obras generan incomodidades y que los ciudadanos deben saber que las molestias de hoy significan mejores condiciones para mañana.

Otro de los problemas de la estación alterna del sector La Alameda es que solo tiene gradas para llegar a las estructuras de abordaje, lo cual dificulta su utilización por parte de las personas que tienen capacidades especiales.

Algo similar ocurre en la parada provisional en la zona La Recoleta, frente al Ministerio de Defensa (en el centro-sur).

Ayer, cerca de las 10:00, un adulto mayor que utilizaba bastón, para movilizarse, descendió allí de una unidad. El hombre, que no se identificó por temor, confirmó que le resulta más fácil emplear las paradas permanentes o temporales cuando tienen rampas para acceder.

Ello ocurre, por ejemplo, en las estaciones provisionales ubicadas diagonalmente al parque Julio Andrade (en el centro-norte) y frente al parque José María Escrivá, en la intersección de las avenidas 10 de Agosto y Mariana de Jesús.

En estos puntos, al igual que en la zona La Recoleta, los problemas son otros. En la parada del parque Julio Andrade, por ejemplo, la rampa de descenso de los trolebuses antiguos queda más abajo de la estructura metálica de abordaje.

Esto obliga a los pasajeros a extremar los cuidados, incluso a realizar ‘cabriolas’ para subir o bajar de los vehículos articulados.

La maniobra se vuelve extremadamente difícil cuando es realizada por personas con niños en brazos, están acompañadas de infantes o se tratan de personas de la tercera edad.

En estos 3 sitios, a diferencia de lo que ocurre en La Alameda, las plataformas de abordaje forman una sola estructura larga y están cubiertas en el techo y la parte posterior con carpas de color azul.

Pese a esta última precaución, algunos usuarios se quejaron de que los elementos climáticos (viento, incluso la lluvia fuerte) también los afectan.

“Entiendo que el mejoramiento de las paradas es necesario y contribuirá al desarrollo de la ciudad, pero debieron haber previsto que las condiciones de subida y bajada de los trolebuses sean mejores que las actuales con estas paradas provisionales”, opinó Laura Navas (52) este viernes. (I)

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