El llamado a un nuevo proceso de concesión del servicio por parte del cabildo está pendiente

Los 63 buses que realizan el recorrido no abastecen

- 03 de junio de 2017 - 00:00
Las unidades de apoyo realizan dos recorridos completos en la mañana y otros dos en la noche.
Foto: John Guevara / EL TELÉGRAFO

El Municipio prestó 10 unidades que ayudan en ciertas horas. El apoyo debe ser todo el día dicen los usuarios del Corredor Central-Norte.

Para paliar, en parte, la falta de unidades necesarias para cubrir la ruta del Corredor Central-Norte, el Municipio de Quito incorporó a la flota 10 buses (articulados y biarticulados) el pasado  22 de mayo.

Las unidades realizan recorridos de apoyo, de 06:00 a 09:00 y de 17:00 a 21:00, períodos identificados como los de demanda. “Cada chofer hace dos recorridos completos en la mañana y otros dos en la noche. Luego volvemos a la ruta que nos corresponde en el trole”, indicó el conductor de un biarticulado.

Esta medida, según la usuaria Angélica Zambrano, ha dado buenos resultados: “Hay un gran cambio; en los biarticulados ingresamos más personas y ya no hay tanta fila”.

Sin embargo, aseguró que lo ideal sería que el apoyo que brindan las unidades fuera permanente: “Deberían adquirir nuevos buses, más grandes, que no solo trabajen en horas pico, sino durante el día. Ahí sí darían un buen servicio”.

Con ella coincide Maritza Peña, madre de familia, que utiliza a diario el servicio para dejar y retirar de la escuela a su hija.

La mujer considera que las unidades adicionales también deberían brindar el servicio pasado el mediodía, cuando los estudiantes finalizan su jornada. “A las 13:00 es el mismo caos de antes. La gente se empuja, los muchachos se meten en la fila para poder subirse al bus. Es terrible”.

Para Maritza, el Municipio debería entender primero las necesidades de los usuarios en cuanto al servicio de transporte para tomar los correctivos correspondientes. “Debieron hacer algún estudio para saber realmente las horas en  que se necesitan más buses. Los de la mañana y la noche sirven, pero hay otras horas en las que también se requieren”, indicó la usuaria.

Por su parte, Ney Jiménez, presidente del Corredor Central-Norte, aseguró que la escasez de unidades responde a la falta de capital. “Este corredor, como cualquier otro, requiere contar con recursos económicos. Evidentemente, las actuales tarifas no generan ganancias y, al contrario, causan pérdidas”, señaló el dirigente.

Hace 12 años, cuando la ruta fue adjudicada a un consorcio privado,  74 unidades formaban parte del parque automotriz que movilizaban a los pasajeros. Actualmente el corredor cuenta con 63 autobuses.

El Concejo Municipal espera recibir, hasta mediados de junio, un proyecto de ordenanza, que determinaría el alza del costo de los pasajes, incluidos los del corredor. Mesas de diálogo discuten esta posibilidad y los parámetros que permitan mejorar el servicio.

La nueva concesión determina el incremento de unidades

El pasado 20 de mayo finalizó el contrato entre el Municipio capitalino y el consorcio privado a cargo del Corredor Central-Norte.

Para no dejar a los usuarios sin este servicio, las entidades firmaron una prórroga del contrato por un año más. En el transcurso de este período se prevé llamar a licitación para definir una nueva adjudicación.

Para ello, el Cabildo expresó varios requerimientos; la compra de 60 nuevas unidades, que podrían ser biarticulados, es uno de ellos.

Ante ello, Ney Jiménez explicó que la incorporación de grandes unidades ocasionará que los buses   esperen más para llenarse, lo que reduciría su frecuencia de salida y aumentaría la espera.

“En la nueva flota es probable que se requieran biarticulados. Pero a mi criterio, no funcionarían por sí solos, ya que su utilidad en las rutas no es significativa. En lugar de ello, se necesitarían más unidades. Finalmente acataremos lo que solicite el Municipio”. (I)

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