En 3 años, la ciudad ha recibido unos $ 30 millones de la terminal aérea

Concesión del aeropuerto de Quito será renegociada

- 16 de diciembre de 2016 - 00:00
La infraestructura aérea capitalina tiene capacidad para atender a unos 7,5 millones de viajeros al año.
Foto: Miguel Jiménez/El Telégrafo

La Contraloría pide, a través de un examen especial, que se mejoren las condiciones de servicio en el aeródromo.

El Concejo capitalino aprobó ayer que el alcalde Mauricio Rodas renegocie el contrato de concesión del nuevo aeropuerto de Quito, entre el Cabildo y el consorcio Quiport.
Esto a partir de un examen especial realizado por la Contraloría sobre el cumplimiento del acuerdo en el período entre el 21 de agosto de  2010 y el 28 de febrero de 2015.

El informe basado en el cumplimento de los niveles de servicio de la concesionaria examinó también,  el acuerdo de alianza estratégica y el mantenimiento del aeródromo que funciona en la parroquia Tababela (al nororiente de la ciudad).

La reformulación del contrato  busca que el consorcio Quiport mejore los niveles de servicio en la terminal, de acuerdo con los estándares de calidad que emite la Asociación Internacional de Tráfico Aéreo (IATA, por su siglas en inglés).

Asimismo, el documento del Concejo promueve que se establezca un valor por concepto de multa mensual que el concesionario deba pagar al Municipio en caso de que el nuevo servicio (a renegociarse) no sea cumplido.

Jorge Albán, concejal de Alianza País (AP), resalta que el examen especial pide actualizar los estándares de calidad impuestos por la IATA. “El aeropuerto de Quito tenía categoría B, pero esa categoría dejó de existir. Por eso hay que modificar el contrato. Ahora tiene una designación nueva”.

Albán, como integrante del directorio de la Empresa Pública Metropolitana de Servicios Aeroportuarios, manifestó que el examen especial no es un evento nuevo.

Señaló que años atrás, Quiport ya fue sancionado  (cuando inició la concesión) por irregularidades con el servicio de buses, ‘que no eran adecuados para el servicio’. También dijo que la renegociación del contrato entre el Municipio y Quiport, en 2010, antes de la construcción de la infraestructura  actual surgió por un informe de la Contraloría de 2009, en donde también se establecieron recomendaciones.

Añadió que el nuevo examen especial responsabiliza a la compañía aeroportuaria y a algunos funcionarios. “El exalcalde (Augusto) Barrera no es observado (en el examen especial); el alcalde Rodas tampoco es observado. Sino otros funcionarios,  quienes deberán presentar sur argumentos”.

El concejal indicó que por regalías relacionadas con la concesión, el Municipio ha recibido en los últimos 3 años alrededor de $ 30 millones. El contrato con Quiport finaliza en el año 2041.

Pedro Freire, concejal de la alianza SUMA-Vive, apuntó que la renegociación es necesaria porque si no se cumple con lo que establece la Contraloría  se corre el riesgo de incurrir en la figura de desacato, lo que conllevaría a la destitución de funcionarios.

Añadió que algunas decisiones ya se han tomado respecto a las 25 observaciones -aproximadamente- del ente fiscalizador, como la ampliación del aeropuerto.
Explicó que luego de las recomendaciones y observaciones vendrán las responsabilidades: civiles, administrativas y penales, las cuales serán analizadas -a futuro- por el Concejo Metropolitano.

Quiport, en un comunicado, dijo que desconoce la existencia de un informe final de Contraloría sobre eventuales incumplimientos en la concesión del aeropuerto y del establecimiento de glosas.

El grupo empresarial señala que se cumplió con el contrato de concesión. También detalla que no dejó de tomar en cuenta los requisitos de gastos y costos establecidos en el acuerdo de alianza con el Cabildo.

Augusto Barrera, exalcalde de Quito, también afirmó que no ha sido notificado sobre los resultados del examen especial y que desconoce su contenido.

Recalcó que el actual proceso de fiscalización y de control es posible gracias a la renegociación que realizó el Cabildo con Quiport durante su gestión. “Antes de eso, los recursos económicos eran privados. Nosotros logramos que esas tasas del viejo aeropuerto sean recursos públicos y por ende de control (por parte de los entes fiscalizadores)”.

A su criterio, decir que el Municipio entregó dinero a Quiport por la operación del nuevo aeropuerto -como se ha publicado- es perverso. Aclaró que las ampliaciones de la terminal “que les obligamos a hacer en nuestra Administración” son fruto de los recursos de Quiport. (I)

DATOS

El Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre empezó a operar el 20 de febrero de 2013, en reemplazo del antiguo aeródromo que funcionaba dentro de la ciudad.

Hasta la fecha, más de 20 millones de viajeros pasaron por las instalaciones ubicadas en Tababela. El 24 de noviembre ocurrió el arribo de la pasajera número 20 millones: María Fernanda Lucano.

La terminal del aeropuerto capitalino fue ampliada con una inversión de $ 22 millones, financiados por el concesionario. La obra aumentó un 30% la capacidad del aeródromo, según información oficial.

En términos numéricos, la ampliación buscaba que el Internacional Mariscal Sucre incrementara su capacidad de recibir pasajeros de 5 millones anuales a 7,5 millones de viajeros. (I)

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