El caudillo de Alianza País

12 de febrero de 2021 00:00

Los resultados electorales dejaron mal parado al movimiento Alianza País. Ninguno de los candidatos ganó una curul para el nuevo Parlamento. Esto representa el golpe más duro desde la creación de esta organización.

En 2007, cuando Alianza País participó por primera vez en los comicios, logró 79 curules en la Asamblea Constituyente. Desde entonces fue la mayor fuerza política en el Legislativo. Por eso se ganó el calificativo de ‘ la aplanadora’. 'Hacía y deshacía'.

En 2017 obtuvo 74 puestos, sin embargo, la ruptura interna entre quienes se pusieron de lado del presidente Lenin Moreno y del exmandatario Rafael Correa, los dejó con menos de la mitad de integrantes.

El resto pasó a ser parte de lo que en adelante se conocería como la Bancada de la Revolución Ciudadana, que ahora será la principal fuerza con al menos 47 escaños, cobijados por el partido Centro Democrático. 

¿Qué pasó? Tanto en el pasado como en el presente, el triunfo estuvo lejos de ser el resultado del capital político, el carisma o los dones individuales de los candidatos, aunque muchos hayan querido creerlo.

En realidad, y salvo contadísimos casos, respondió el arrastre de la marca política más fuerte de los últimos 14 años: Rafael Correa. Los legisladores existen políticamente en la medida en que existe el exmandatario, como en cualquier modelo de gobierno populista que depende de un caudillo.

Eso explica el por qué en esta ocasión, también hay personas que ganaron sin despeinarse en la campaña electoral, siendo desconocidas y con poco o nulo conocimiento de lo que implica ser parlamentario.

A esto debe sumarse que quienes participaron con la camiseta de Alianza País tuvieron que cargar la pesada sombra de los desaciertos del presidente y su Gabinete.

De cara a la finalización del periodo legislativo, los asambleístas que buscaron la reelección y perdieron se ven ante una encrucijada. Uno; ser fieles al oficialismo y respaldarlo hasta el final. Dos; agachar la cabeza; pedir perdón, y tratar de buscar un espacio en la Revolución Ciudadana y tres; ser coherentes con sus mandantes y lo que el país demanda.

Aunque solo quedan tres meses, su voto aún es cotizado y eso les da cierta capacidad de negociación política. En el horizonte legislativo hay temas como la Ley para la Defensa de la Dolarización y el juicio político al Ministro de Salud que demandan respuestas urgentes.

¿Qué harán los seis legisladores que vuelven a la Asamblea luego de la campaña? El país mira atento.

 

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