Igualdad: una tarea pendiente del Estado

- 02 de julio de 2020 - 00:00

Para alcanzar una igualdad real es necesario que todas las personas gocen de la misma capacidad para ejercer sus derechos y libertades, sin exclusiones de ningún tipo. Algo que parece tan sencillo en la teoría, sin duda reviste grandes complicaciones en la práctica, siendo el respeto a los derechos de las personas LGBTI+ una gran deuda histórica pendiente por parte del Estado ecuatoriano.

El 12 de junio de este año, conmemoramos el primer aniversario del fallo histórico de la Corte Constitucional, a través del cual el matrimonio civil en el país puede celebrarse entre dos personas adultas, independientemente de su orientación sexual, siendo un logro sin precedentes en el reconocimiento de la diversidad y constituyéndose en un avance indiscutible en materia de derechos civiles para las parejas del mismo sexo; sin embargo, es preciso mirar más allá de este derecho y apuntar hacia cambios sociales significativos.

Un ejemplo claro de desigualdad es lo que hoy en día ocurre con la población transexual, la que vive una situación compleja por la falta de políticas públicas que posibilitan el goce de los derechos económicos, sociales y culturales, las que han perpetuado el estado de marginación y discriminación estructural que estas personas sufren en los diversos ámbitos de su vida diaria, no teniendo en la mayoría de los casos ni acceso a educación.

Esta falta de políticas públicas sumada al rechazo y violencia que las personas transexuales reciben por gran parte de la población, inclusive al interior del mismo colectivo LGBTI+, así como la ignorancia generalizada sobre el tema, ubica a este grupo en una situación de especial vulnerabilidad, que deja como saldo secuelas en la vida propia de los individuos como en su circulo familiar. El respeto por los derechos individuales y la promoción de la igualdad de oportunidades permitirán a cada uno cumplir con su proyecto de vida y serán la clave para lograr una sociedad más justa en la que primen la paz, productividad y prosperidad para la población en general. Debemos tomar conciencia que el paso definitivo hacia la igualdad parte de un componente cultural, por lo que es importante aplaudir toda iniciativa que busque el reconocimiento simbólico de la lucha contra la discriminación, tanto de la institucionalidad estatal como en lo más profundo del análisis crítico personal sobre los prejuicios que nos vuelven intolerantes y no aportan a la construcción de una sociedad que garantice derechos a pesar de las diferencias.(O) et

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP