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La vida en una maleta

El día a día de la población transfemenina que se dedica al comercio sexual
16 de noviembre de 2020 08:04

Han transcurrido veintitrés años desde la despenalización de la homosexualidad en el Ecuador. Sin embargo, la población LGBTI y en especial, las personas transexuales, todavía son estigmatizadas y excluidas de la sociedad e incluso, de sus propias familias.

Como consecuencia, a la población transexual se le dificulta insertarse plenamente en la sociedad y acceder a derechos básicos como la educación, la salud y el empleo. Al respecto no existen cifras oficiales. En el 2013, el INEC (Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censo) realizó una investigación llamada Estudio de caso sobre condiciones de vida, inclusión social y cumplimiento de derechos humanos de la población LGBTI”. Lastimosamente, es una referencia incompleta puesto que no arroja datos de cada población en particular.

Datos sobre la realidad laboral de las personas transgénero en Guayaquil se pueden encontrar en trabajos de investigación para obtener la titulación profesional. Al respecto, José Andrés Soto La Mota, en su tesis “Análisis de las oportunidades laborales de las personas transexuales en la ciudad de Guayaquil año 2013” presentó resultados que concluyen que solo el 4% de los departamentos de talento humano de las empresas estarían dispuestos a contratar a personas de la población transgénero. En el mismo documento, el 97% de personas transgénero entrevistadas piensa que en Guayaquil existe discriminación hacia ellos.

Para las transfemeninas, el estigma, abandono y exclusión, en muchos casos, comienza en la pubertad y adolescencia, en el seno de sus propias familias. Como consecuencia, es imposible que culminen la educación básica y que de esa forma adquieran las herramientas para acceder a un empleo formal. Ante esta realidad, no les queda más alternativa de sobrevivencia que trabajar en el comercio sexual y hospedarse en hostales y residenciales de condiciones paupérrimas. Es decir, viven en constante zozobra, reuniendo lo justo para no pernoctar en la calle y terminar en la indigencia.

Texto : Alicia Galárraga 

Fernando Orozco
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